Atrapan a dos por balacera mortal

Washington/EFE – Fuerzas policiales detuvieron ayer a dos hombres en Tulsa (estado de Oklahoma) en conexión con la muerte a tiros de tres personas y dos heridos graves en varias zonas de la ciudad, informó ayer un portavoz de la Policía de Tulsa.

Los dos detenidos son Jake England, de 19 años, y Alvin Watts, de 32, y serán acusados de tres casos de homicidio en primer grado e intento de homicidio, en una serie de tiroteos que ha aterrorizado a la ciudad de Tulsa durante el fin de semana.

La Policía de la ciudad, apoyada por agentes estatales y del FBI, así como por helicópteros, consiguió dar con los dos sospechosos, de raza blanca y que no presentaron resistencia durante su detención.

Jason Willinghan, portavoz de la Policía de Tulsa, indicó que aún se están investigando las razones que llevaron a los hombres a disparar contra sus víctimas, todas ellas de raza negra, entre las que aparentemente no hay conexión.

“No tenemos aún un móvil. Aún estamos haciendo preguntas y esperamos tener las cosas más claras en los próximos días”, indicó el portavoz.

La comunidad afroamericana del norte de Tulsa, donde se produjeron las muertes, se mostró preocupada por el tiroteo y temieron de que se trataran de crímenes racistas, algo que aún no se ha descartado.

Según la policía, las cinco víctimas fueron tiroteadas mientras caminaban por la calle en una zona de unos 5 kilómetros, aparentemente de manera aleatoria.

Líderes de la comunidad afroamericana de Tulsa, como el reverendo Warren Blakney, han advertido sobre la alta desconfianza de las personas de raza negra en la Policía y esperó que los motivos detrás de este tiroteo sean profundamente investigados.