Deanna RodríguezJefa de la División Contra las PandillasOficina del Fiscal del Distrito de Brooklyn

“Nosotros nos encargamos de hacer las investigaciones en conjunto con el Departamento de Policía del condado, al igual que manejamos los casos que tienen que ver directamente con miembros de pandillas y sus delitos”, explica Rodríguez sobre las responsabilidades de su trabajo.

“Mediante el Proyecto Redirigir, que es un programa importantísimo para mi, le damos una segunda oportunidad a los jóvenes que han caído en el mundo de las pandillas. Actualmente hemos graduado 16 que están afuera trabajando y aportando a la sociedad y a sus familias”, afirma sobre este proyecto, el cual dirige desde hace seis años.

Después de 28 años de ardua labor como fiscal, Rodríguez asegura que de todo el trabajo realizado, este ha sido el más gratificante. “Estos jóvenes pandilleros son producto de la tentación y la marginación. Algunos padres no ponen atención a la crianza de sus hijos, y estos se ven influenciados por malos ejemplos y tratan de perseguir el camino mas fácil hacia el dinero”, indica.

“Si los envió a la cárcel por 10 años, lo que sale de allí es un monstruo, porque en las cárceles también existen las pandillas”, asegura.

“Quiero mostrarles que hay un mundo muy grande allí afuera, y que ellos no tienen que vivir en el barrio de ellos, que hay un ambiente mejor que les espera, y que Dios no nos puso aquí para ser criminales, ni malos, sino para vivir una buena vida, y ayudar a los que están en nuestro entorno. Trato de enseñarles a vivir con honor, con carácter, para que sean padres diferentes a los que ellos tuvieron”, puntualiza.

Deanna fue criada por su madre soltera, de origen puertorriqueño, para quien educar a su hija fue su prioridad. “Mi madre sacrificó mucho para mandarme a la universidad y a la escuela de leyes, y tenía hasta tres trabajos para asegurar que su hija pudiera disfrutar de las oportunidades que tuve”, reconoce Rodríguez.

“Desde el inicio de mi carrera entendí que tenía que ser parte de la estructura del poder si quería hacer cambios para mi comunidad latina, y ser una voz para ellos, porque antes que nada soy una mujer puertorriqueña”, afirma orgullosa.

Este reconocimiento hace que reafirme su convicción de que puede motivar a la comunidad latina. “Quiero que los latinos vean, en especial las jóvenes se sientan inspiradas a lograr todo lo que se propongan en la vida”, señala.