Marchan hacia Albany por el Dream Act

Los estudiantes sin papeles están muy descontentos con la falta de apoyo del gobernador Andrew Cuomo
Marchan hacia Albany por el Dream Act
Un grupo de 15 estudiantes inició un recorrido de 150 millas para exigir el cumplimiento de su sueño: el Dream Act.
Foto: Juan Matossian / EDLP

Nueva York.- Quince estudiantes indocumentados comenzaron ayer una larga caminata desde la ciudad de Nueva York hasta Albany para pedir la aprobación del Dream Act en el estado.

Los estudiantes sin papeles están muy descontentos con la falta de apoyo del gobernador Andrew Cuomo y por su negativa a incluir fondos para financiar el Dream Act en el presupuesto de este año. Por ello, estos jóvenes caminarán 150 millas durante los próximos ocho días.

“Quiero demostrar que el dolor que supone andar unas cuantas millas no es comparable al dolor que sentimos los ‘dreamers’, ahora que nos encontramos atrapados en el limbo”, dice Víctor Pajarito, estudiante originario de México, de 21 años de edad y matriculado en el Lehman College.

Caminar tan seguido durante tantas millas no es tarea fácil aunque uno sea joven, y estos estudiantes se han tenido que preparar en las semanas previas para llevar a cabo su cometido.

“Llevo varias semanas comiendo saludable, yendo al gimnasio y corriendo todos los días”, declaró Marlen Fernández, otra estudiante mexicana del Lehman College, de 19 años de edad. “Pero sobre todo me he estado preparando mental y emocionalmente para esta caminata que es tan importante para nosotros”, agregó.

Marlen -además- prestó su casa de Westchester, en el norte de Nueva York, para que los ‘dreamers’ pudieran pasar la primera noche después de concluir su primera etapa caminando.

A la marcha también se unen organizaciones como el New York State Leadership Council (NYSYLC), y otros estudiantes que creen que la aprobación del Dream Act iría en beneficio de todos.

“El Dream Act no me impactaría a mí, pero hago la caminata porque es algo muy importante que afectaría a muchísimos jóvenes que vienen a Estados Unidos a perseguir sus sueños”, dijo Eric Cevan Nieves, estudiante de primer año en el York College y originario de Puerto Rico. “Unos sueños a los que no podían acceder en los países de donde proceden”, agregó.

Si se aprueba el Dream Act en el estado de Nueva York, los estudiantes indocumentados que cumplan una serie de requerimientos podrán acceder ayuda financiera por parte del estado para optar a recibir educación superior.

El NYSYLC, la organización que promueve la marcha, asegura que el Dream Act no promoverá la inmigración ilegal, ya que no legaliza a los estudiantes indocumentados y obliga a que estos estudiantes se gradúen antes en una escuela del estado para luego optar por ayuda financiera para cursar sus estudios en la universidad.

“No podemos dar la espalda a estos estudiantes en la recta final de su educación, porque ya hemos invertido mucho en ellos, unos 880,000 millones de dólares, y ellos a su vez están contribuyendo a la economía del estado de Nueva York, porque trabajan y pagan impuestos”, declaró el asambleísta Guillermo Linares.

Está previsto que la marcha concluya el próximo 17 de abril.

Jackie Cinto, una de estas jóvenes indocumentadas, explicó a Efe que, con este gesto, pretenden “mostrar al gobernador (de Nueva York) Andrew Cuomo la urgencia de incluir el “Dream Act” en el presupuesto del estado, porque el futuro y la vida de cientos de estudiantes que van a acabar la escuela está en la línea y no pueden esperar al año que viene”.

“Los estudiantes indocumentados no reciben asistencia económica, y por ello, al llegar a la universidad, sus sueños se paran”, agregó Cinto. Explicó que tuvo que “trabajar y dejar de estudiar por semestres para poder pagar mi educación y, a fin de cuentas, Nueva York es nuestro hogar y tenemos derecho a recibir fondos que nuestros padres están pagando en tasas”.

Por su parte, el concejal Ydanis Rodríguez, que también ha estado presente en el inicio de la marcha, remarcó que sólo el 13% de los latinos de la ciudad de Nueva York tienen un título universitario, porcentaje que se eleva hasta el 48% entre la comunidad anglosajona.

“Y eso ocurre en una ciudad y en un estado de inmigrantes”, apuntó Rodríguez.