Tensión entre titanes del Alto Manhattan

Guillermo Linares y Adriano Espaillat en medio de un 'quítate tú pa' poneme yo'
Tensión entre titanes del Alto Manhattan
El asambleísta Guillermo Linares.
Foto: Archivo

Alto Manhattan – El senador estatal Adriano Espaillat y el asambleísta Guillermo Linares han trabajado mano a mano en muchas luchas, pero ante la posibilidad de que el primero llegue al Congreso, estos dos dominicanos están “juntos, pero no reburujados”.

Y es que Linares tiene a muchos preguntándose para dónde lanzará su apoyo en la contienda donde Espaillat espera desbancar al legendario congresista Charles Rangel y convertirse en el primer dominicano en llegar a la Cámara Baja. El respaldo de Linares ayudaría a Espaillat a sumar votos de dominicanos y otros latinos, su base electoral y el pilar de su apuesta.

A tal interrogante, Linares no suelta prenda. “Cuando se está midiendo nuestra comunidad y sus aspiraciones ante otras comunidades, es algo que hay que sopesar y decidir lo que más conviene a nuestra comunidad”, dijo Linares.

El asambleísta señaló que trabajó “fuertemente” con Espaillat para que éste conquistara el escaño que hoy día ocupa en el Senado Estatal. “Nos unimos como comunidad y lo logramos”, y agregó que también trabajó con él en la reciente campaña por crear otro distrito congresional latino en la ciudad, “pero lamentablemente no lo logramos”.

La ascensión de Espaillat al Congreso, sin embargo, abriría la puerta para que Linares se postulara al puesto que Espaillat dejaría vacante en el Senado, si ganara contra Rangel. Lo cual abre la duda sobre si Linares retaría a Espaillat, si éste perdiera la elección en junio.

A tal elucubración Linares insistió en que aún no ha tomado una decisión.

Las vacilaciones de Linares para apoyar a Espaillat podrían guardar relación con el rumor que corre entre círculos políticos del Alto Manhattan de que Espaillat habría prometido su respaldo para el puesto que él dejaría al activista Mark Levine, quien a cambio podría ayudarle con los votos blancos y judíos del área.

Espaillat negó que tenga un acuerdo con Levine, y aseguró que no apoyará a nadie oficialmente hasta que no pasen las primarias del 26 de junio.

“Linares y yo estamos en conversaciones”, dijo Espaillat. “El tiene sus aspiraciones, que son legítimas, y yo espero seguir conversando para que lleguemos a un acuerdo”, señaló.

Pero para muchos el conflicto entre estos dos es obvio.

“En la estrategia política no necesariamente se pone al frente lo que puede beneficiar a la comunidad”, señaló el analista político Néstor Montilla, presidente del National Dominican American Council.

“La comunidad quiere que el distrito senatorial de Espaillat siga en manos de un hispano (…) Si Espaillat respalda a Levine le daría a Linares un ángulo para justificar su posición, diciendo que Espaillat está buscando un interés personal para ganar una silla en el Congreso”, añadió.

Linares, mientras tanto -dicen fuentes- estaría en conversaciones con el congresista Rangel para conseguir su respaldo tanto para él en el Senado, como para que su hija, Mayra Linares, se haga del puesto que él dejaría en la Asamblea. Esto, claro, no pudo ser confirmado.