Ah que Vergara

Guía de Regalos

Los resultados no mienten. El Club Guadalajara prácticamente está eliminado de la Liguilla gracias en gran parte a un horroroso comienzo de temporada que los mantuvo en el sótano de la tabla general por varias jornadas. Y a pesar de que las Chivas tuvieron una leve reacción no les alcanzó y volvieron a caer en la irregularidad.

La derrota en contra de América en el clásico fue la cereza en el pastel de una temporada para el olvido y una razón para que el dueño del chiverío, Jorge Vergara, comenzara a tratar de desviar la atención.

Esta semana Todd Beane, el brazo derecho de Johan Cruyff, llegó a las instalaciones de Chivas para anunciar que vendrán muchos cambios estructurales.

Es cierto que los resultados no han sido los mejores pero tampoco merece esta falta de respeto un entrenador como Ignacio Ambriz. Ya se manejan nombres para remplazarlo cuando todavía quedan tres partidos por jugarse, entre ellos el del español Albert Ferrer.

Si Ambriz renuncia a su cargo no lo culparía, así no se hacen las cosas. Vergara se vuelve a equivocar porque sigue creando una cultura donde reina la amenaza y brilla por su ausencia la lealtad y la confianza.

Los cambios que ‘mágicamente’ van a cambiar el rumbo de Chivas comenzarán en mayo en las fuerzas básicas del equipo y posteriormente vendrán las modificaciones en el primer equipo que Cryuff está imaginando en España.

Es casi un hecho que Rafael Ortega dejará de ser el presidente de Chivas, lo que indica que vendrán ajustes de pies a la cabeza en el club.

Esta por verse si serán suficientes para que los tapatíos vuelvan a estar en la Liguilla disputando el titulo. Lo que sí ha quedado claro es que ya se dio el primer paso en falso por la manera en que Vergara ha comenzado este nuevo proceso.

¿Cómo espera Vergara que su equipo se entregue en el terreno de juego cuando exhibe a su entrenador y trata a los jugadores como objetos?

Es cierto que el futbol profesional es un negocio pero también debe tener ética y clase, dos cosas que parece desconocer Vergara.