De deslenguados, embaucadores retóricos y politiqueros

Es faltar a la verdad y un insulto a la inteligencia de dignos y laboriosos dominicanos residentes en Nueva York, afirmar que generó preocupación entre los inmigrantes de República Dominicana que residimos en Estados Unidos el que Hipólito Mejía, reunido con simpatizantes de su candidatura presidencial en esta urbe, irrespetara la figura del presidente estadounidense, Barack Obama.

Hay que no haber sido reportero nunca y ser un simple politiquero o tartufo para colar en los medios ordinarios y digitales que lo afirmado recientemente por ex presidente y candidato presidencial por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), siempre deslenguado y dicharachero, en el sentido de que Obama “vino de Africa” y que nosotros conformamos “una mezcla más graciosa”; atormenta a todos los dominicanos en Estados Unidos. Esto, aunque respetemos al presidente estadounidense.

Cuando, amén de otras demarcaciones estadounidense se asegura esa especie, citando sólo a tres personas esparcidas en Queens, New Jersey y Rhode Island, sin citar los condados de Manhattan y El Bronx, lugares que aglutinan la mayoría de dominicanos; se distorsionan los hechos. Magnificar o hiperbolizar esa nota, es faltar a la verdad que debe observar, no sólo un periodista de profesión, sino un simple comunicador.

Podríamos comparar esto, para colocar un único ejemplo, como si haciendo de reporteros asistiéramos a una manifestación de un candidato presidencial, en donde sólo han asistido trescientas personas y dijéramos que fueron más de mil. Evidentemente se trata de una burda y tosca exageración, que se corresponde con aquello de causar un efecto político, con el que no estamos contestes la mayoría de dominicanos residentes en EE.UU.

Si esto es así, en nada beneficia este dislate o nota manipulada, al candidato presidencial del partido en el poder Danilo Medina; simplemente porque los dominicanos que residen por estos lares norteamericanos, al margen de que se nos considere politizados, no somos estúpidos.

Pero al margen de estos desaguisados periodísticos o informativos que se corresponden con una actitud tendenciosa, cual que sea el candidato enjuiciado y quien haya elaborado esa crónica; podríamos señalar que, lo que preocupa a los dominicanos residentes en el exterior e intentan retornar a la República Dominicana, es la delincuencia que azota nuestro país, y la estigmatización que pende sobre nosotros en los últimos tiempos.

Ya no estamos sindicados únicamente como los dominicanos laboriosos bailadores y bullangueros; se nos han añadido otros ingredientes. Ahora, otros inmigrantes de Latinoamérica nos ubican como ciudadanos de un país de ladrones y corruptos oportunistas a nivel internacional, a propósito de las afrentosas contratas ilícitas en Haití a favor del senador Félix Bautista. Eso es lo que, de seguro, preocupa a la mayoría de los dominicanos en Estados Unidos.

Además los que no creemos en los partidos tradicionales creemos que si Mejía es un candidato torpe o atípico, según el criterio de muchos, en el gobierno, tenemos un presidente de retórica sonajera, que trata de embaucarnos con floridos discursos, y que ahora hace de titiritero, con la figura de Medina.

Es decir, que si uno es deslenguado e imprudente, el otro es un sofista, irrespetuoso y embaucador y que también subestima nuestra inteligencia.