Obama quiere controlar manipulación con el petróleo

WASHINGTON/AP – El presidente Barack Obama presionó ayer al Congreso para que otorgue más poder a los reguladores del mercado petrolero a fin de frenar la manipulación de precios por parte de los especuladores.

Es la más reciente respuesta de la Casa Blanca a los ataques de los republicanos a las políticas energéticas del gobierno, mientras aumentan los precios de la gasolina.

Obama desea que el Congreso afiance la supervisión federal de los mercados petroleros, aumente las penalidades a la manipulación del mercado, y dé a los reguladores la prerrogativa de aumentar la suma de dinero que los comerciantes de energía deben poner para respaldar sus transacciones.

“No podemos sobrellevar una situación en la que algunos especuladores puedan cosechar millones de dólares mientras a millones de familias estadounidenses les toca la peor parte”, dijo Obama en la Casa Blanca.

El plan probablemente servirá más para poner de manifiesto las diferencias con los republicanos y no repercutirá pronto en el precio de la gasolina. Las medidas procuran afianzar el cumplimiento de las normas por parte de Wall Street en momentos en que los legisladores republicanos buscan limitar el alcance de las regulaciones financieras federales.

La propuesta de 52 millones de dólares del presidente tiene lugar en momentos en que los republicanos fustigan a Obama por sus políticas energéticas, reconociendo el costo político de los precios elevados de la gasolina sobre el presidente. El plan de Obama daría un mentís a los republicanos apuntando al papel que le cabe a Wall Street en la cadena de los precios petroleros.

Junto con Obama estuvieron el secretario de justicia Eric Holder, el secretario del tesoro Timothy Geitner, el presidente de la Comisión de Comercialización de Contratos Futuros de Materias Primas Gary Gensler, y el líder de la Comisión Federal de Comercio Jon Leibowitz.

El presidente recordó que los republicanos se oponen a un plan de poner fin a las ventajas impositivas para las empresas de petróleo y gas.

“Por eso aquí tienen una oportunidad de rectificarse”, afirmó.