Cero tolerancia a delincuentes en Perú

Cero tolerancia a delincuentes en Perú
El presidente, Ollanta Humala (c), visita a un grupo de soldados heridos en la base militar de Malvinas, en Camisea, población de Cusco (Perú).
Foto: efe

Lima/EFE – El Gobierno de Perú no permitirá que se establezca una “zona liberada” en el país y capturará a los cabecillas del grupo armado que se enfrenta a las fuerzas de seguridad en el Valle de los Ríos Apurímac y Ene (Vrae), afirmó ayer el presidente del Consejo de Ministros, Óscar Valdés.

El ministro salió al frente de las declaraciones de uno de los cabecillas del grupo armado, identificado como Martín Quispe Palomino, “Gabriel”, quien asumió la responsabilidad en el secuestro de 36 trabajadores en la selva de la región Cuzco.

En una rueda de prensa, Valdés aseguró que el operativo que permitió la liberación de los secuestrados, fue “impecable”, a pesar de las bajas que sufrieron las fuerzas de seguridad.

Según distintas fuentes oficiales, la operación policial y militar contra el grupo armado ha costado la vida a cuatro uniformados, dos siguen desaparecidos y diez han sido heridos.

“La operación ha sido impecable, siempre van a ver muertos, lo que no dice el señor ‘Gabriel’ es cuántos subversivos hay muertos. Por supuesto que él va a decir que no hay ninguno, eso es lo que estamos viendo”, añadió.

Valdés, un exmilitar, aseguró que “normalmente, en un terreno como ese, los subversivos recogen a sus muertos y los entierran”.

“Eso es algo que todavía no hemos comprobado, pero conforme vayamos avanzado se verá cómo vamos a ir diezmando y vamos a capturar a los cabecillas”, dijo.

El ministro indicó que una de las razones por las cuales se ve movimiento del grupo subversivo es porque el Estado decidió ingresar al Vrae, con el envío de las Fuerzas Armadas y la presencia de organismos vinculados con la educación, agricultura, defensa del consumidor y recaudación tributaria.

Valdés enfatizó que las autoridades “no permitirán que un territorio de Perú sea zona liberada donde los terroristas hagan lo que quieran”.

“Esto ténganlo por seguro, es una posición del Gobierno, firme, el presidente Ollanta Humala está detrás de todas estas operaciones porque él prometió a los peruanos darles seguridad”, señaló.

Varios de los integrantes del grupo, entre los que estaba el cabecilla “Gabriel”, contactaron ayer con periodistas peruanos que recorrían la zona donde se produjo el secuestro y fue derribado un helicóptero de la Policía Nacional, en el que murió una capitana.

El cabecilla dijo que el secuestro de los 36 trabajadores buscaba alcanzar un objetivo político y militar para “desenmascarar este viejo sistema de explotación y opresión” y también se atribuyó el asesinato de otros tres policías, que hasta el momento figuran como desaparecidos.

Además, dijo que su objetivo es “aniquilar al máximo” a los miembros de las Fuerzas Armadas “y confiscar sus armas para potenciar la capacidad combativa” de su grupo.