‘No contaban con mi Alustiza’

Como de desastrosa se puede calificar la actuación de las Chivas Rayadas de Guadalajara en la Copa Libertadores de América. Ultimos en el grupo 7, con una victoria, un empate y dos goles a favor.

La goleada (5-0) recibida en la capital ecuatoriana ante el Deportivo Quito fue la que puso la tapa al pomo. O la gota que colmó el vaso, de una campaña para el olvido. Y, el héroe de aquella jornada, fue precisamente el petiso delantero argentino Gustavo Matías Alustiza, apodado el “Chavo” por celebrar los goles poniéndose la gorra del famoso personaje del genial comediante mexicano Roberto Gómez Bolaños.

Alustiza, de 1.62 metros de estatura, anotó a los 15, 27, 70 y 87 minutos. Se convirtió en el verdugo del ídolo mexicano al poner en ventaja al campeón ecuatoriano en el cotejo de ida que terminó 1-1 en el Omnilife.

“No contaban con mi Alustiza” dijeron muchos hinchas quiteños parodiando la conocida frase del Chapulín Colorado: “No contaban con mi astucia”.

“Fue sin querer queriendo” (otra frase de Gómez Bolaños) que el “Chavo” Alustiza esta metido entre los líderes goleadores de la Copa Libertadores, con seis anotaciones.

El primero es el colombiano Dorlan Pabón, del Atlético Nacional con siete tantos. Luego aparecen Neymar (Santos), Leandro Damiao (Internacional) y Emanuel Herrera (Unión Española), con cinco dianas. Todos siguen en la competencia.

Deportivo Quito ahora tendrá que encarar a Universidad de Chile, uno de los más poderosos rivales del certamen. La “U” derrotó a Liga de Quito en la final de la Copa Sudamericana. Los araucanos ganaron los dos partidos que disputaron.

Mientras que Guadalajara, salió por la puerta trasera de la Libertadores, sufriendo la despedida de su técnico Ignacio “Nacho” Ambriz y encarando restructuración en todos los niveles.

Sin duda, fue la peor participación desde 1999, cuando los equipos mexicanos se eliminaban con los representativos venezolanos en la llamada: PreLibertadores.

Chivas que había alcanzado los terceros lugares en 2005 y 2006, fue subcampeón en el 2010 luego de perder la final frente al Internacional de Porto Alegre.

Muchos dirán que “No cunda el pánico” que por allí llega el “pastor holandés” Johan Cruyff al rescate del “Rebaño Sagrado”.