Premio Cervantes a Nicanor Parra, con sabor agridulce

Los familiares de Nicanor Parra que asistieron ayer a la entrega del Premio Cervantes, vivieron emociones encontradas
Sigue a El Diario NY en Facebook
Premio Cervantes a Nicanor Parra, con sabor agridulce
Los príncipes Felipe y Letizia entregaron el premio a Cristóbal Ugarte (der.) nieto del celebrado poeta Nicanor Parra.
Foto: Notimex

ALCALÁ DE HENARES, España.- Los familiares de Nicanor Parra que asistieron ayer a la entrega del Premio Cervantes, vivieron emociones encontradas, dado que a “la alegría” por la entrega de este importante galardón al gran poeta chileno sumaban también “la tristeza” por su ausencia, dado su edad.

“Estamos más o menos tristes y más o menos felices”, dijo en entrevista Ricardo Nicanor Parra, hijo del premiado, en la recepción que hubo tras la ceremonia celebrada en la Universidad de Alcalá de Henares, en Madrid, y en la que Cristóbal Ugarte, nieto del premiado, leyó “muy bien” los poemas que había seleccionado su abuelo para la ocasión.

“Lo hizo excelente”, aseguró Ricardo Nicanor, que vino a España acompañado de su mujer, Joana, y también de sus hijos Juan Ignacio, Darío Nicanor y Ricardo.

El joven Cristóbal Ugarte, de 19 años y que telefoneará a su abuelo para relatar los pormenores de la jornada, reconoció en declaraciones a los periodistas que había estado “muy nervioso últimamente”, a medida que se acercaba la entrega del premio, pero, durante la ceremonia, ha estado “extrañamente tranquilo”.

Tras calificar de “impecables” los discursos pronunciados por el príncipe y por el ministro de Educación, Cultura y Deporte de España, José Ignacio Wert, Cristóbal definió a don Felipe como “una persona muy cercana” y explicó que ha conversado mucho con él, tanto ayer como el pasado viernes, cuando asistió al almuerzo con el mundo de las letras ofrecido por los príncipes en el Palacio Real.

“La verdad es que me sentí en mi casa”, subrayó, sonriente, al recordar ese almuerzo que compartió en el Palacio Real con don Felipe, doña Letizia y unos noventa invitados.

A la entrega del premio también asistieron otra hija del poeta, Colombina, acompañada de Julieta, “la tortuguita”, su niña pequeña.

Colombina estaba “emocionada” y muy agradecida por “lo cariñosos” que habían estado todos con ellos. “Se lo transmitiré a mi padre”, dijo.

Nicanor Parra lleva toda su vida escribiendo, y esencial ha sido en ese proceso su famosa máquina de escribir, que Cristóbal Ugarte trajo desde Chile.

La metió en su maleta, “aunque pesaba mucho. La fórmula fue traer poca ropa y pedirla prestada en Madrid”, dijo el nieto.

“La máquina del tiempo”, como la llama Parra, ha estado siempre en su casa de Las Cruces, en la costa chilena. “Toda su casa es un sitio muy importante. Cualquier lugar es como un altar”, comentó el nieto, que ayer se convirtió, sin quererlo, en el más joven lector de discursos de agradecimiento del Cervantes.

La idea de mandar “la máquina del tiempo” a España partió de Nicanor Parra. Nada mejor que esta antigua herramienta de 1920 para depositarla, hoy, en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes, en la que permanecerá durante 50 años.

Como terminó diciendo Ricardo Nicanor, “no es una máquina de escribir, es ‘la máquina del tiempo’. La interpretación es personal”.

Wert aseguró que la ausencia del poeta había quedado “perfectamente suplida” por “la simpatía, la naturalidad y el aplomo” con que el nieto había leído el discurso, “en el que era evidente la mano de su abuelo; era muy ajustado, muy Nicanor Parra”.

El acto ha sido “muy entrañable”, señaló el ministro, quien dijo que el galardonado no había venido, no solo por motivos de salud sino “porque no le gusta volar”. “Tampoco a las compañías aéreas les hacía gracia traerlo”, añadió.