Evitan deportación de madre hispana

Una ecuatoriana se vio beneficiada ayer por la medida discrecional del gobierno.

Evitan deportación de madre hispana
Sara Martínez, en el centro, flanqueada por la congresista Nydia Velázquez y Chung Wha Hong, de la Coalición de Inmigración de Nueva York.
Foto: JUAN MATOSSIAN / EDLP

Nueva York – Una ecuatoriana que iba a ser deportada se vio beneficiada ayer por la medida discrecional del gobierno y podrá quedarse junto con su hija de seis años, quien nació en Estados Unidos.

De acuerdo a dicha medida, anunciada el año pasado por el presidente Barack Obama, la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) debía de parar el proceso de deportación de casos no considerados como prioritarios – inmigrantes con lazos familiares estrechos o con historiales de contribución positiva a la comunidad estadounidense, víctimas de crímenes o abusos y, en general, aquellos que no suponían una amenaza para el bienestar general, debían merecer una segunda oportunidad.

Este era el caso de Sara Martínez, una ecuatoriana de 47 años que fue detenida por la policía aduanera cuando se disponía a tomar un autobús en Rochester, Nueva York, en enero de 2011.

Martínez no tenía la documentación en regla, pero había entrado legalmente al país, tenía trabajo fijo como empleada doméstica, una hija de seis años -ciudadana estadounidense- y un largo historial de voluntariado en Brooklyn ayudando a sobrevivientes de violencia doméstica y familias inmigrantes.

“Sólo vine a este país para dar una mejor vida a mi hija de la que yo he tenido”, dijo Martínez. “Fui abandonada por mi madre biológica cuando tenía tres años, sufrí abusos sexuales en mi infancia y abusos físicos y emocionales durante mis 20 años de matrimonio”, agregó. Su detención afectó profundamente a su hija, que perdió mucho peso y sigue en terapia por el trauma.

Martínez fue puesta inmediatamente en proceso de deportación. La Coalición de Inmigración de Nueva York, una vez se instauró la medida discrecional de Obama, apeló su caso, ya que “reunía todos los requisitos de la nueva política”, de acuerdo a Chung-Wha Hong, presidenta de la organización.

Las apelaciones de Martínez fueron denegadas hasta en dos ocasiones, sin darle mayores explicaciones. Cuando todas las opciones se agotaban, el miércoles pasado la congresista Nydia Velázquez intercedió en el caso de Martínez comunicándose personalmente con el director de la ICE, John Morton, para pedir su indulto.

“La medida discrecional estaba diseñada expresamente para casos como éste en el que una deportación puede destruir una familia y no contribuye en nada en hacer nuestras comunidades más seguras”, dijo la congresista. El viernes, sólo dos días después, Martínez recibió la llamada que le confirmaba que podía seguir viviendo en EEUU.

“Todavía no me creo que me voy a poder quedar con mi hija y que ella va a poder crecer a mi lado en su país, recibiendo la educación que merece”, declaró ayer una emocionada Martínez, sin poder contener las lágrimas.

La Coalición de Inmigración lamentó, sin embargo, que haya tenido que interceder una congresista para detener la deportación de Martínez, y pide a ICE que cumpla con la nueva normativa. Por ello, ha puesto en marcha un programa de monitoreo para comprobar cómo afecta realmente la medida discrecional a los inmigrantes en proceso de deportación en todo el estado de Nueva York. Los resultados se darán a conocer este otoño.

En todo el estado, de los 20,000 casos a evaluar, sólo 207, el 1%, han sido cerrados de momento, lo que la Coalición de Inmigración de Nueva York considera “más que insuficiente”.

A partir de hoy se espera que este número por fin pueda aumentar, ya que se cerrarán hasta el próximo día 18 de mayo todas las oficinas de la ICE que llevan casos de deportación en Nueva York hasta que se haga una intensa revisión de todos ellos, algo que se ha hecho ya en otras ciudades como Seattle, Denver, Baltimore y Orlando.