Menos alumnos en Alabama

La ley anti inmigrante de Alabama, la denominada HB 56, está suspendida por los tribunales mientras se determina su constitucionalidad, pero sus efectos intimidatorios sobre la comunidad inmigrante son evidentes aun cuando no ha entrado de lleno en vigor.

Una de las cláusulas de la famosa ley -una copia con algunos añadidos a la Ley de Arizona SB 1070- mandaba que los distritos escolares recogieran datos sobre los estudiantes que fueran indocumentados.

Aunque esa parte de la medida también fue suspendida, el efecto se ha dejado sentir en un significativo aumento del ausentismo escolar de niños inmigrantes en las escuelas de Alabama.

Es obvio que este era precisamente el objetivo y la intención de la ley, fraguada en los pasillos de las oficinas de Kris Kobach, el secretario de estado de Kansas y cerebro legal y asesor de la ley de Arizona, de Alabama y de muchas otras.

Legalmente, las escuelas no pueden excluir a los niños inmigrantes desde que la Corte Suprema falló en en caso Plyler V Doe en 1982, pero el preguntarles su estado legal migratorio genera temor e intimida no sólo a los niños, sino a sus padres. El objetivo de la ley de Alabama es que la gente tenga temor y se “autodeporte”. Y aunque los tribunales digan que no ha entrado en vigor, el daño ya está hecho.

Sin embargo, eso no quiere decir que la cosa termine ahí. Esta semana el subsecretario de Justicia para Derechos Civiles, Tom Pérez, envió una carta a las autoridades educativas de Alabama indicando que posiblemente estén violando leyes federales al disminuir el acceso de una población infantil a la educación, a la que tienen derecho por ley.

Este es el primer paso para una posible demanda contra Alabama de parte de Perez y su departamento. Independientemente de lo que decidan los tribunales superiores sobre la Ley de Alabama, hay efectos que van más allá de su implementación como es no educar y capacitar a miles de niños que serán el trabajador del futuro. Una razón más para considerar miope y nociva a esta ley y todas sus versiones.

Impremedia/La Opinión