Se abren camino

Christina Mason y Jon Ecker, hijos de Tina Romero y Guy Ecker, heredan pasión por la actuación de su familia

Se abren camino
Cristina Mason, hija de Tina Romero, da vida a Norma Guzmán en 'Relaciones peligrosas', su cuarta telenovela.
Foto: Juan Manuel García

Sus padres son veteranos de la actuación.

Ellos apenas inician su carrera e incluso el público desconoce de su parentesco.

Pero Christina Mason y Jon Ecker esperan dejar su huella con su trabajo… y no por ser los hijos de los consumados histriones de telenovelas, Tina Romero y Guy Ecker, respectivamente.

“Yo prefiero que vean mi trabajo primero y después que vean que soy su hija”, dijo Mason, quien usó su apellido paterno en lugar del materno para lograr su objetivo.

Ambos son parte del reparto de telenovelas de Telemundo y sorprendieron a sus padres al seguir sus pasos profesionales en la pantalla chica, como hace muchos años ocurrió con Angélica Vale, hija de Angélica María; Chantal, hija de Jackeline Andere; Kate, hija de Erik del Castillo; y el mismo Gael García Bernal, descendiente de los actores Patricia Bernal y José Ángel García.

“Ella nunca me había dicho que quería ser actriz… pero me da mucho que haya escogido serlo. Para mí es un honor que lo haya decidido”, comentó Romero, actriz de Una maid en Manhattan, de Telemundo, sobre Mason.

Esta da vida a Norma Guzmán en Relaciones peligrosas, su cuarta telenovela. Previamente formó parte de melodramas de Televisa, tras debutar en Amarte así también con Telemundo en 2005.

Madre e hija incluso trabajaron juntas en Llena de amor, que trasmitió Univision.

“Yo crecí con una mamá actriz. Estaba tras bambalinas, la acompañaba a los foros y siempre me gustó [la actuación], pero me daba pánico creer que yo podía estar en un escenario. Y cuando tuve la oportunidad para superar ese miedo, me encantó”, dijo Mason con sus expresivos ojos verdes a este diario.

En el caso de Jon Ecker, quien también se definió como un poco tímido, usar el apellido de su padre fue algo normal, aunque de antemano sabía que esto provocaría comparaciones.

“No he sentido la presión [de ser como mi papá]”, dijo el ac tor, quien no conoció a Guy hasta los 16 años, cuando su mamá le reveló quién era su padre.

Él incursionó primero en Niña de mi corazón, en Televisa en el 2010, luego en Popland, en la cadena MTV, y ahora es Pablo Peralta en Corazón valiente.

“Yo soy muy relajado: estudié Biología Marina en la Universidad de California, Santa Barbara, y después me encontré con mi papá en México y me metí al CEA [Centro de Educación Actoral] de Televisa”, explicó Ecker.

Pero este tuvo otro obstáculo que vencer. “Yo soy un ‘gringo’ criado en Texas y obviamente sí me cuesta hablar español. Tengo que articularlo muy bien”, reveló.

Para su papá, el verlo en la televisión, es motivo de gran orgullo.

“Estoy súper contento. Lo veo súper bien. Lo único que yo diría es que hace cinco años él no hablaba ni una sola palabra en español, y sí tiene que trabajar en el acento. Pero yo lo veo en cámara y es guapísimo -salta a la vista- y creo que le va a ir muy bien”, expresó el también actor cuya nueva telenovela, Corazón apasionado, se transmite por Univision.

A pesar de su experiencia en este ámbito, los padres experimentados comentaron que les dan a sus hijos el espacio necesario para que ellos vayan forjando su carrera.

“Cuando le hablo por teléfono le digo: ‘Mira, está bien acá, cuida esto’. Pero él no es mucho de consejos. Y de hecho, mi esposa, que me maneja a mí, lo iba a manejar a él, pero mejor dijimos no, para no involucrar a la familia con los negocios y mantenernos separados”, dijo Guy Ecker.

Y, al parecer, esta actitud única ha sido bienvenida por los dos jóvenes. “Mi mamá me ha apoyado, pero, más que nada, en poder encontrar mi propio camino. Creo que cuando eres una mamá actriz es difícil no decirme qué debo hacer y qué no debo hacer, pero ella me ha dejado crecer sola”, comentó Mason.

A la hora de acudir a audiciones o estar grabando una escena, Ecker aseguró no recibir ningún trato especial, mientras que Mason aseguró lo contrario.

“Más que un trato distinto, que creo que es inevitable, es exigirme más porque a veces el talento se hereda. A veces, con esos productores o directores que han trabajado con mi mamá y aprecian su trabajo, lo veo más. Pero siempre ha sido un empuje para bien… Sí he recibido esos comentarios de que: ‘Ah, pues es la hija de tal’, ‘tú la tienes fácil por tu mamá’. Lo cual ni siquiera me molesta porque no es cierto. Lo que me he ganado es porque he estado ahí luchando. No tengo una mamá que me ayude con las relaciones públicas porque ella es mala con las relaciones públicas, con su propia carrera, pero sí es bueno tenerla ahí, apoyándome”, aseguró la joven actriz con deseos de tener una trayectoria tan larga como la de su mamá que lleva ya más de 35 años en la actuación.