Ya se siente la ausencia de Rivera

Ya se siente la ausencia de Rivera
Mariano Rivera.
Foto: Kathy Willens / ap

NUEVA YORK – Matt Joyce disparó anoche jonrón con dos embasados en el noveno acto, contra el cerrador David Robertson, rompiendo un desempate 1-1, para llevar a los Rays de Tampa Bay a la victoria 4-1 sobre los Yankees, viniendo de atrás ante 38,043 aficionados en el parque de El Bronx.

Cuando los visitantes perdían 1-0 en dicho acto, tras blanqueada de ocho innings, Robertson (0-1) se hizo cargo del montículo y no pudo preservar la pizarra a su favor.

El abridor de los Yankees, David Phelps, quien en 4.2 innings recibió tres incogibles, tuvo buena actuación, mientras que tres relevistas consolidaron su labor con blanqueada hasta el octavo, pero Robertson (0-1), que recibió las cuatro vueltas con cuatro incogibles, cargó con la derrota.

El relevista dominicano Fernando Rodney (2-0), se anotó la victoria.

Los visitantes dispararon nueve imparables, entre ellos el sépitmo jonrón de Joyce y empataron la serie 1-1.

Los Yankees, que ligaron también nueve hits, inauguraron la pizarra 1-0 en la parte baja del primer inning, cuando Derek Jeter abrió con doblete; y luego de dos out, llegó a la goma con otro doble de Robinson Canó por el jardín izquierdo.

Pero Tampa Bay desempató 4-1 en la parte alta del noveno, cuando Joyce disparó su jonrón de tres carreras, su séptimo del año, remolcando a Brandon Allen y Ben Zobrist, anclados con sencillo y base por bolas, respectivamente. Anteriormente, B.J. Upton había traído la del empate 1-1 con elevado de sacrificio con los sacos llenos.

Por los Rays, Jeff Nieman lanzó los siete primeros innings, donde sólo le dispararon seis hits y le anotaron una carrera. El derecho ponchó a cinco y caminó a uno con 102 lanzamientos, 69 de ellos strikes, pero salió sin decisión.

SABATHIA BUSCA SEGUIR INVICTO. Por los Yankees lanza hoy (7:05 p.m.), CC Sabathia (4-0, 4.15) contra David Price (5-1, 2.35) en el último encuentro de la serie de tres contra Tampa Bay.

Con la fe puesta en el regreso, Mariano Rivera volvió ayer al Yankee Stadium para hablar de su lesión en la rodilla rodilla derecha. El principal cerrador de los Yankees no se cansó de repetir que está seguro que volverá a lanzar.

“Estoy bien”, respondió a una pregunta de que cómo se siente en estos momentos.

El veterano cerrador, de 42 años, manifestó que siente un poco de dolor, pero que está preparándose para su operación, que sería hecha dentro de las próximas semanas, sin especificar el día.

Dijo que, según los médicos, tiene un desgarramiento en su rodilla.

“Han encontrado también que la circulación de la sangre no es buena en la tapa de la rodilla”, especificó Rivera, nativo de Panamá, quien entra a su temporada número 17 en las mayores.

El lanzador derecho comentó que lo que más le preocupa es no poder ayudar en estos momentos a su club, pero que hay otros que pueden hacerlo muy bien, mencionando al quisqueyano Rafael Soriano y David Robertson.

Con respecto a Soriano, Mariano explicó que éste ya tiene la experiencia como cerrador en las Grandes Ligas, desde que pertenecía a los Rays de Tampa Bay, donde dejó el mejor record de juegos salvados (45) en el 2010.

“Creo que sería de gran ayuda para los Yankees que él (Soriano) sea tomado en cuenta a la hora de cerrar partidos”, agregó Rivera, quien en la temporada pasada dejó marca de 44 salvados, imponiendo el record de todos los tiempos en las mayores, con 603 rescates, sin contar los cinco de este año.

Rivera dijo que actualmente lo que le queda es fortalecer la pierna para estar listo para cuando decidan su operación.

“Lo principal es mi fe. Siempre creo que Dios está por encima de todo y que en los momentos difíciles no nos abandona, si creemos en él. Tengo mucha fe en que todo saldrá bien”, repitió el mejor cerrador de todos los tiempos en el béisbol.

Mariano se lesionó mientras practicaba en los jardines, tratando de atrapar la bola, durante un viaje del equipo a Kansas City, la semana pasada. Sin embargo, desde ese entonces ha repetido que volverá a lanzar.

“Tengo la certeza de que todo se arreglará, en cuanto a mi lesión. Y que volveré a lanzar”, exclamó.

Dijo que si no estuviera tan seguro, no diría que regresará.

“No importa mi edad. Si trabajo fuerte, lo que espero hacer después de la operación, seguro que me pondré en forma, pero siempre con la fe puesta en la ayuda de Dios”, comentó Rivera a una pregunta de EL DIARIO/LA PRENSA.

Más adelante dijo que también tiene todo el apoyo de su familia, para que trate de regresar, ”pase lo que pase”.

“Pese a que tengo 42 años, todavía me encuentro fuerte y apto para seguir con mi trabajo”, recalcó.

“Si no estuviera seguro de lo que digo, no lo expresara”, agregó Rivera en su acostumbrado tono positivo.

Manifestó el cerrador estelar que espera estar bien con la fe puesta en ayudar a su club, así como seguir activo en su profesión de jugador de béisbol, el deporte que más le apasiona.

constantino.viloria@eldiariony.com