Renuncian los ministros de Defensa e Interior del Perú

LIMA/AP – Los ministros de Defensa, Alberto Otárola, y del Interior, Daniel Lozada, renunciaron ayer para evitar que el Congreso los cese tras acusarlos de incapacidad para luchar contra los rebeldes de Sendero Luminoso.

La renuncia de los ministros ocurrió mientras el presidente Ollanta Humala se encuentra de visita oficial en Corea del Sur en una gira que empezó el domingo en Japón en busca de nuevos inversores.

La oficina del primer ministro Oscar Valdés confirmó las dos renuncias en un escueto comunicado enviado a The Associated Press.

La oposición parlamentaria e incluso algunos legisladores oficialistas buscaban censurar a Otárola y Lozada, lo que los hubiese obligado a dejar sus cargos de inmediato, por su incapacidad para conducir a las fuerzas de seguridad en la lucha contra los rebeldes que desde el 12 de abril han matado a nueve uniformados.

Por su parte, el congresista Renán Espinoza, de la bancada de Alianza Parlamentaria, señaló en la red social de Twitter que Otárola presentó su renuncia el martes y que Lozada lo hizo hoy.

En declaraciones previas, el presidente del Consejo de Ministros, Óscar Valdez, consideró “desproporcionada” la censura de la oposición en el Congreso y dijo que “un país no puede estar cambiando de ministros cada cuatro meses”.

Tanto el ministerio de Defensa, como la oficina del primer ministro han convocado

El 9 de abril miembros de Sendero Luminoso secuestraron por cinco días a 36 trabajadores del sector gasífero en la selva de Cusco, donde se encuentran las mayores reservas de gas del país. El gobierno envió a la zona más de 1.000 soldados y policías pero su falta de conocimiento de la geografía selvática ocasionó bajas que indignaron a la población.

El manejo político de la lucha contra los rebeldes molestó a los legisladores.

Humala y Valdés deben coordinar para buscar los reemplazos, según lo establece la constitución.

Según las autoridades, los rebeldes obedecen al último líder fugitivo de Sendero Luminoso, Víctor Quispe, alias “camarada José”, por cuya captura Estados Unidos ofrece cinco millones de dólares.

Estados Unidos acusa a Quispe de traficar con drogas, extorsionar y asesinar.