Cuidado dental

Prevenga enfermedades con algo tan simple como cepillarse los dientes todos los días después de cada comida

Las enfermedades de la boca son muy comunes, tanto, que prácticamente todos los seres humanos, sin importar nuestra condición, la hemos padecido en algún momento de nuestra vida. “La más común de todas es la caries, una lesión de la dentadura producida por una infección bacteriana”, explica Eric Olguin, odontólogo en la ciudad de Santa Ana.

La caries destruye los tejidos duros dentales, esmalte y dentina. Cuando llega a los vasos y nervios de la pulpa, provoca dolor intenso, infección y otros trastornos. “Aunque todos la padecemos en algún grado, las personas de bajos recursos presentan con mayor frecuencia la enfermedad, debido a una deficiente higiene bucal y alto consumo de azúcares y carbohidratos”, dice Olguin.

“Tres elementos están en contra de quienes padecen de caries aguda”, enlista Olguin: “los microorganismos que quedan en la boca tras cepilladas inadecuadas; el tipo de alimentación que comemos, y un tiempo prolongado con caries en los dientes”. El resultado es la formación de una placa bacteriana.

La placa bacteriana es una fina capa blancuzca y pegajosa formada por una gran cantidad de gérmenes, que se adhiere a las superficies dentales en zonas de difícil limpieza (surcos o perforaciones interdentales). Se produce cuando se deja de limpiar los dientes por varios días, o la limpieza es deficiente.

Si a ello le agregamos azúcares, tenemos el caldo de cultivo para que los gérmenes se reproduzcan provocando una acidez capaz de destruir el mineral del esmalte dañandolo, pudriendo progresivamente los tejidos dentales. Si se deja que éste proceso continúe, se pone en riesgo la pieza dental. Tratando a tiempo la caries se puede parar y revertir el proceso dañino con aplicaciones de flúor para remineralizar el esmalte, y mantener limpios los dientes.

Habría que agregar un grado de predisposición entre algunas personas a padecer de caries, por propensión familiar heredada.

“La Gingivitis, explica de nuevo el dentista Eric Olguin, es una enfermedad bucal que provoca inflamación y sangrado de las encias”. La infección es causada, al igual que la caries, por los restos de comida que se quedan entre los dientes y por mala limpieza bucal. Cuando la enfermedad avanza y se torna crónica, provoca bolsas periodontales, movilidad en los dientes, sangrado excesivo y espontáneo, pérdida del hueso alveolar que sostiene a los dientes, y lo que sigue es la pérdida de piezas dentales.

Hay varios factores y condiciones de la persona que aumentan el riesgo de desarrollar gingivitis, señala Olguin, “pero el principal, es la mala higiene dental”, ya sea por falta de limpieza diaria (al menos dos veces cada día, de preferencia después de cada comida), o por mal cepillado de dientes, lengua y encías.

“Es fácil reconocer la gingivitis, pues presenta sangrado, enrojecimiento e inflamación de las encías”, describe Olguin. Por lo general, la gingivitis se produce por una acumulación de sarro, alrededor o dentro de la encía, que ocasiona su inflamación. El sarro es un tipo de placa bacteriana pero endurecida con el tiempo, bien adherida a las paredes de los dientes.

Aunque su tratamiento no es complicado, requiere de una limpieza profesional para eliminar la placa de sarro, antes de que las bacterias extiendan la infección por toda la boca.

Otras enfermedades más severas son las periodontales, que afectan los tejidos que rodean los dientes como el ligamento periodontal, la encía y el hueso alveolar en el que se sujetan las raíces. Casi por lo regular, las enfermedades periodontales proviene de una gingivitis que no ha sido tratada.