Denuncian abusos en la frontera

San Diego/EFE – La Unión de Libertades Civiles de EE.UU. (ACLU) pidió al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) iniciar una investigación por presuntos abusos contra ciudadanos estadounidenses, residentes legales y otros visitantes en los puertos de entrada de la frontera con México.

La queja, enviada de manera formal ayer, cita testimonios de 11 presuntas víctimas de agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) a quienes se violaron sus derechos cuando cruzaban la frontera, informó ACLU en rueda de prensa en San Diego. Según ACLU, acciones como uso de fuerza excesiva, ignorar procesos legales y confiscación de propiedad en forma injustificada, constituyen violaciones de la Constitución, de las leyes internacionales y de los propios reglamentos de la agencia.

“Simplemente no hay justificación por el tipo de abuso innecesario que los oficiales de CPB cometieron contra muchos viajeros”, dijo Sean Riordan, abogado de la ACLU de los condados de San Diego e Imperial.

“A muchos de ellos los agentes les dicen que no tienen derechos. Pero el gobierno debe cumplir con los derechos básicos y constitucionales incluso cuando vigila la frontera”, añadió Riordan, quien considera inaceptable que CBP no haya establecido suficiente supervisión y mecanismos para impedir estos incidentes.

Uno de los más sonados es el de Anastasio Hernández-Rojas, un trabajador de la construcción de 42 años y padre de cinco hijos que murió luego de que fuera golpeado y sujeto a los efectos de una pistola eléctrica en mayo de 2010.

Organizaciones comunitarias, junto a la viuda de Hernández, María Puga, pusieron en marcha una campaña nacional demandando al presidente Barack Obama ordenar una investigación sobre el caso, en el que no se han presentado cargos contra agentes tras casi dos años, luego de que la cadena pública PBS presentara un documental con nueva evidencia de vídeo sobre el incidente.