Ataques por intolerancia

NUEVA YORK – El último caso que conmovió a la opinión pública, fue el registrado el 12 de marzo del año pasado, cuando Anthony Collao, de 18 años -hijo de inmigrantes ecuatorianos- fue golpeado con barras de metal y asesinado en el área de Woodhaven, Queens, por un grupo de jóvenes, en momentos que salía de una fiesta de cumpleaños.

El ataque de Collao –de quien sus atacantes pensaron que era gay- fue clasificado por las autoridades como un crimen de odio por lo que seis adolescentes –de entre 15 a 17 años- fueron acusados formalmente por cargos de asesinato.

Los atacantes se encuentran en la cárcel sin derecho a fianza y en espera del juicio. De ser hallados culpables, enfrentan una pena máxima de 25 años en prisión.

El 3 de octubre de 2010, un hombre de 30 años y dos adolescentes de 17, fueron golpeados, torturados y sodomizados con un bate de béisbol -en una casa deshabitada de El Bronx- por un grupo de jóvenes pertenecientes a la pandilla callejera Latin King Goonies.

Cuando los miembros de la pandilla supieron que el hombre gay, de 30 años, tenía relaciones sexuales con un miembro de su pandilla, trataron de extorsionarlo a cambio de protección. Pero al no pagar, lo atacaron a él y a los dos jóvenes.

La Fiscalía de El Bronx, acusó a siete hombres por 75 cargos. El caso aun está pendiente para ir a juicio.

En un caso que concitó la atención nacional, el exestudiante de la universidad Rutgers, en Nueva Jersey, Dharun Ravi, fue hallado culpable el 16 de marzo de este año de instalar una cámara en su computadora para espiar a Tyler Clementi, su compañero de habitación.

Clementi se suicidó días después de que transmitieran por internet, sin su consentimiento, su encuentro sexual con otro hombre.