No regresarán bebé raptada en EEUU

Guatemalteca pedirá ayuda a autoridades para recuperar a su hija
Sigue a El Diario NY en Facebook

GUATEMALA.- Una madre guatemalteca que asegura que su hija fue secuestrada cuando era bebé, antes de ser entregada a una pareja de estadounidenses para adopción, dijo el martes que acudirá a un tribunal de Misurí para intentar recuperar a su hija, ahora que el Departamento de Estado norteamericano ha dicho que no tiene competencia para ayudar a devolver a la niña.

El Departamento de Estado confirmó el martes que informó al gobierno de Guatemala que no puede ayudar a devolver a Anyeli Hernández Rodríguez porque Estados Unidos y Guatemala no habían firmado la Convención de La Haya sobre secuestro en el momento del presunto secuestro en 2006.

Un grupo de derechos humanos que ha llevado el caso en los tribunales de Guatemala, en nombre de la madre biológica del niño, Loyda Rodríguez, dijo que el siguiente paso será encontrar un bufete de abogados estadounidense para presentar una demanda civil bajo el cargo de fraude migratorio.

El grupo, la Fundación Sobrevivientes, no alega que la pareja adoptiva estuviera al tanto de que la pequeña había sido secuestrada. Simplemente argumenta que la adopción de 2008 no fue válida debido al plagio y que la niña debe ser devuelta a su madre biológica.

Rodríguez dijo que aún tiene la esperanza de reunirse con su hija, ahora de siete años, a la que no ha visto desde que tenía dos años.

“Desde hace rato estoy buscando algún abogado que me quiera representar allá en los Estados (Unidos). Sé que es difícil que regrese mi niña, pero por lo menos me gustaría poder establecer algún tipo de contacto con ella”.

Anyeli nació el 1 de octubre de 2004 y fue la segunda hija de Rodríguez, un ama de casa, y su marido albañil, Dayner Orlando Hernández.

Desapareció el 3 de noviembre de 2006, mientras Rodríguez estaba distraída al abrir la puerta de su casa en un suburbio de clase trabajadora, San Miguel Petapa. Ella volteó y vio a una mujer llevarse a la niña apresuradamente en un taxi.

La niña pasó más de un año en una agencia de adopción antes de que Timothy y Jennifer Monahan, de Liberty, Misurí, la adoptaran.