Asigna un estipendio para tus pequeños retoños

Guía de Regalos

Si quieres comenzar a enseñarles a tus hijos conceptos esenciales sobre el dinero desde pequeños, de lo que se trata es de inculcarles ideas y normas de comportamiento básicas que ellos puedan fijar y que les sean útiles en el futuro. Para lograrlo, la mejor estrategia es asignarles un estipendio o mesada desde que son pequeños. Si aprenden a manejar ese presupuesto, a ajustarse a él y a incrementarlo, se evitarán muchos dolores de cabeza cuando sean adultos.

El primer paso es que los niños entiendan qué es el dinero, cómo se obtiene y para qué sirve. Una vez que manejen esa información (algo que usualmente ocurre a partir de los tres o los cuatro años de edad), ya puedes convertirte en su “asesor financiero”. Estas sugerencias te ayudarán a lograr que tengan una relación sana y productiva con el dinero.

– Fíjales un estipendio semanal para sus “gastos personales” y entrégalo siempre el mismo día. ¿Cuánto debes darle? Eso dependerá de tus ingresos y de tu generosidad. Ahora bien, algunos expertos recomiendan que, en las primeras etapas, se les entregue un dólar por cada año de edad que tengan. Cuando crezcan, auméntales el “sueldo”: los gastos de un niño no son comparables a los de un adolescente.

– Hagan juntos una lista de las cosas de las cosas que ellos deberán pagarse por sí mismos con esa mesada (caramelos, gaseosas, cine, etc.).

– Enséñales que la forma de poder comprarse algún juguete caro o de darse algún gustazo es ahorrando para reunir el dinero necesario. Las alcancías son un recurso magnífico para desarrollar el hábito del ahorro.

– Habitúalos a que la forma de obtener dinero adicional es realizando pequeños trabajos en el hogar, como, por ejemplo, lavar el auto o limpiar el patio o el jardín. Negocia un pago adicional por esas tareas y les estarás enseñando la importancia del trabajo y de la disciplina para obtener más dinero.

– Oriéntalos para que aprendan a determinar sus prioridades y luego déjalos administrar solos su estipendio. Si se gastan toda la mesada el mismo día que la reciben, no les des dinero adicional.

– Cuando los niños ya estén habituados a manejar su estipendio, empieza a hablarles de los impuestos. Explícales que, cuando sean adultos, no podrán disponer de todo el dinero que ganen, pues de cada dólar que ganen deberán entregarle una cantidad al Tío Sam. Diles también para qué se utiliza el dinero que se recauda a través de los impuestos.

Ten en cuenta que el principal objetivo de asignarles a los niños un dinero fijo semanal para sus gastos es, sobre todo, darles la oportunidad de que aprendan a manejarlo y estimularlos a ahorrar. No retrases el momento de familiarizarlos con el uso del dinero. Si lo postergas demasiado o descuidas ese aspecto de su educación, pueden desarrollar malos hábitos financieros que los perjudicarán durante el resto de su vida.