Rodríguez presto a salir de las sombras

Rodríguez presto a salir de las sombras
Joaquim 'Purito' Rodríguez
Foto: EFE / Sabine Jacob

Redacción deportes/EFE – El español Joaquim ‘Purito’ Rodríguez afronta la semana decisiva del Giro de Italia con una ventaja en torno al minuto y medio respecto a sus rivales directos, lo que le otorga, a falta de tres temibles etapas de alta montaña y la última cronometrada de Milán, la condición de favorito.

Una oportunidad única para el ciclista catalán, quien a los 33 años puede alcanzar el sueño de su vida ganando una de las grandes por etapas. Antes gregario en varios equipos, donde siempre trabajó para otros líderes, puede vivir su momento de gloria al frente del Katusha, donde el jefe es él.

La renta de Purito no es definitiva, pero entre los favoritos ha demostrado ser el mejor.

Así, el maillot rosa del Giro aventaja en 30 segundos al canadiense Ryder Hesjedal, en 1:22 minutos al primer gran rival, el italiano Ivan Basso, 1:27 al checo Roman Kreuziger, quien mantiene lucha interna en el Astana con el italiano Paolo Tiralongo, y 1:36 sobre Michele Scarponi, pasado vencedor tras la descalificación de Alberto Contador.

La semana decisiva empieza con el trayecto entre Limone sul Garda y Pfalzen, de 173 kms, jornada de media montaña con alicientes al final, pero la carrera rosa se puede empezar a decidir a partir del miércoles, que será cuando los grandes puertos de montaña pongan a cada uno en su sitio.

Entre Falzes y Cortina d’Ampezzo esperan cuatro puertos repartidos en 186 kilómetros, con el Passo Giau como punto estelar. Antes, las fuerzas se pondrán a prueba con las ascensiones al Passo Duran y Forcela Staulanza.

El Giau, con sus 9.9 kilómetros al 9.3 por ciento de pendiente media y 14 de máxima, será el primer juez del Giro. Un puerto exigente, tanto de subida como de bajada, donde Alberto Contador pasó serios apuros en el Giro 2008.

El jueves habrá respiro entre San Vito de Cadore y Vedelago, con un recorrido llano de 149 kilómetros, última ocasión para el lucimiento de los esprinters, que sufrirán lo indecible hasta Milán, porque las siguientes etapas son para escaladores puros.

La traca final se enciende el viernes. Treviso-Alpe di Pampeago, 198 kilómetros trufados con cinco puertos. Del llano a las alturas. Los corredores calentarán motores con un puerto de tercera, el Sella di Roa (7 km al 6.5%), que pasará el testigo al Passo Manghen, interminable, con 20 kilómetros de ascenso al 7.4 por ciento. A continuación el inédito Passo di Pampeago, que eleva el porcentaje al 9.7 por ciento. Aún quedarán dos dificultades, el Passo Lavaze, de segunda y el Alpe di Pampeago, que conduce a la meta después de superar rampas de hasta el 16 por ciento.

Para rematar la semana de montaña, el sábado la cima del Stelvio recibe al pelotón, dispuesto a designar al vencedor final, si es que las etapas anteriores no han definido el podio.

Otros cinco puertos en jornada larga, de 219 kilómetros. Y con cerca de 200 kilómetros en las piernas restará la subida al Stelvio, una interminable subida, inédita por esa vertiente, de 22.4 kilómetros al .,9 por ciento de media y 12 de máxima. Será el último esfuerzo y última oportunidad para los favoritos, sobre todo para los que no se quieran jugar el título en la final de Milán.