Sigue el enfrentamiento

Cuando el congresista Luis Gutiérrez fue a Charlotte, Carolina del Norte la semana pasada, anunció su expectativa de que el Departamento de Seguridad Interna (Homeland Security) iba, al fin y al cabo, alinear su política de deportaciones con la “discreción procesal” anunciada por el Presidente Obama en agosto. El congresista, acompañado de más de 1000 carolinenses, que se movilizaron afuera de la corte de inmigración en la cual Gabino Sánchez está luchando en contra de un orden de deportación para poder permanecer con su esposa e hijos que son ciudadanos estadounidenses.

Tras una campaña que duró un año, el presidente Obama anunció en agosto que Seguridad Interna iba a cancelar la deportación de los que tienen hijos que son ciudadanos estadounidenses, y personas que fueron traídas a los Estados Unidos antes de cumplir los 18 años, después de una revisión “caso por caso”.

Hasta la fecha, 21,000 personas se han beneficiado de este amparo, las que constituyen sólo un porcentaje muy bajo de los que ya han sido deportados, la mayoría carecen absolutamente de antecedentes criminales y, por lo tanto, conformen con la definición de personas que merecen la discreción procesal.

Gabino Sánchez vino a los Estados Unidos cuando tenía apenas 14 años de edad. Ha trabajado fuerte, ha pagado todos sus impuestos y tiene dos hijos que son ciudadanos estadounidenses. No tiene “record” criminal pero sí tiene varias multas por conducir un auto sin licencia, que fueron, claramente, el resultado de “perfilamiento racial”.

El fiscal del Departamento de Seguridad Interna pudo haber simplemente retirado el caso. En lugar de eso, no interpeló ninguna objeción a una moción por el abogado de Gabino para seguir con el caso en la corte con el motivo de que deportarlo causaría privaciones serias a sus hijos. Para Gabino fue un resultado positivo pero muestra que Seguridad Interna todavía sigue negando implementar en forma completa una política que, al aplicarse generalmente, evitaría la separación de miles de familias.

¿Qué tenemos que hacer para que la administración de Obama cumpla con su compromiso?

En México tenemos un problema parecido: El poder Ejecutivo se ha negado a publicar las reformas a la ley de inmigración en el diario oficial de la federación para verdaderamente tener una ley migratoria que proteja los derechos de los migrantes centroamericanos en tránsito por nuestro país. La sociedad civil se movilizó y logró que se aprobara como ley. La violencia extrema en contra de los migrantes ha sido subrayada en las noticias nacionales una vez más.

Creo que debemos aprender que la justicia no se logra simplemente por medio de las elecciones o gracias a los partidos políticos. Es esencial que en una forma continua, movilicemos nuestras comunidades en los periodos entre las elecciones. Eso significa que no debemos tener miedo de enfrentarnos con los políticos sobre los asuntos polémicos que nos afectan, aunque creemos que sus opositores tienen posiciones hasta peores. En EE.UU. eso significa que el movimiento debe hacer preparativos para manifestar en el contexto de la Convención Nacional del Partido Demócrata en agosto, precisamente en Charlotte, Carolina del Norte.

Si el presidente Obama no cumple con su promesa antes de la elección, ¿por qué debemos creer que va a luchar por nosotros después?

Actualmente, millones de familias viven atemorizadas. Ha llegado el momento en que el Movimiento Migrante debe ponerse de pie para defenderse.