Muestran macabras fotos en juicio a Novack

WHITE PLAINS – Macabras fotografías de los cadáveres de Ben Novack y de su madre, Bernice Novack, fueron mostradas ayer en el juicio que se sigue contra la esposa y nuera de las víctimas en la corte federal de White Plains.

Narcy Novack, 54 años, está acusada -junto a su hermano Cristóbal Véliz- de conspirar para encargar su asesinato, con el fin de que Novack heredase sus millones.

Asesinos a sueldo -ya juzgados y condenados- han declarado en el juicio que los acusados les contrataron para matar el 4 abril 2009 a Bernice, 86, en su casa de Fort Laudardale, Florida, y a Ben, el 12 de julio durante una convención en el hotel Hilton Rye Town en Weschester, Nueva York.

La doctora Kunjlata Ashar -encargada de la autopsia de Ben- fue indicando las múltiples heridas que los golpes le ocasionaron en el cuarto donde se alojaba mientras su esposa acudía a desayunar. Las fotos lo muestran con las manos atadas a la espalda, pies y piernas sujetas con cinta adhesiva y la boca amordazada. Ashar fue detallando los 34 golpes que se le aprecian en el cuerpo y los 12 cortes, entre ellos los de los ojos.

Ashar también revisó la autopsia de Bernice, cuya muerte había sido declarada accidental en Florida, pero que -tras el asesinato de Ben- la fiscalía federal solicitó revisar. Ashar indicó que tanto las manos como los codos de Bernice tenían protuberancias consistentes con golpes defensivos, denominados así porque se producen cuando la víctima trata de protegerse.

Hacía apenas una semana que Bernice se había caído produciéndose un corte en la mejilla izquierda. Los golpes que sus asesinos le propinaron con una llave inglesa fueron considerados como resultado de una nueva caída, pero la doctora resaltó algo diferente. “Si te caes no tienes depresión de golpes ni fracturas hundidas. Esto y el número de ellos es inconsistente con una caída”, dijo durante su testimonio.

Por otro lado, Douglas Hoffman, el Comisario nombrado por el Estado de Florida para cuidar la herencia de ambas víctimas, declaró ayer que Ben tenía una impresionante colección de Batman donde se incluían desde comics a muñecos e incluso un batimovil. En el ejercicio de sus funciones y con autorización judicial procedió a venderla obteniendo cerca de medio millón de dólares.

Hoffman admitió a preguntas de Howard Tanner -abogado de Narcy- que ésta se opuso a la venta, así como que los abogados de la hija biológica de Narcy, May Abad, le contactaron para que les abonase los servicios prestados a ásta. Abad no solamente es la heredera de la fortuna de los Novack en caso de que su madre sea declarada culpable, sino que fue ella la que, a través de sus abogados, interpuso recurso para que su madre no la recibiera.

Abad se encontraba en el hotel con su madre y su padrastro y fue ella la que manejó el dinero obtenido en la convención por la empresa de Novack, según indicó Michael La Rotonda, el investigador interno de la fiscalía que, junto con otros agentes las escoltaron a depositarlo al banco.

El abogado de Véliz, Larry Sheehan, preguntó al investigador -quien fue detective durante dos décadas- si, en el ejercicio de su trabajo, había pagado con su dinero un café o pizza a sus testigos. Este admitió que a veces. Sheehan le preguntó si alguna vez había dado $5,000 a sus testigos, a lo que éste respondió que no.