Todos los ojos sobre Nadal y Djokovic

De amplios favoritos el español y el serbio para ganar el Abierto de Francia

Todos los ojos sobre Nadal y Djokovic
Novak Djokovic nunca ha logrado superar la ronda semifinal en Roland Garros.
Foto: AP / Riccardo de Luca

PARIS – La camiseta blanca de Rafael Nadal se manchó de motas color marrón y sus medias blancas se llenaron de arcilla durante una sesión de entrenamiento ayer en la cancha Philippe Chatrier.

Mientras Nadal se paseaba por su superficie favorita, en su estadio favorito, en su torneo favorito, una imagen del resplandeciente trofeo del Abierto de Francia giraba en una pantalla montada en lo alto.

Bajo la mirada acuciosa de su entrenador, y enfocado plenamente en su trabajo, el tenista español nunca le prestó atención a esa foto. No hay necesidad: debe tener todos los detalles del trofeo bien memorizados.

Cuando hoy se presente el sorteo de los participantes del segundo Grand Slam del año, mucha de la atención estará puesta en los recorridos que harán dos hombres: Nadal, quien busca su séptimo triunfo del Abierto de Francia, y Novak Djokovic, quien trata de convertirse en el tercer hombre en la historia en ganar cuatro Grand Slams consecutivos.

Dado que las llaves se definen con base en el escalafón mundial, Nadal será el segundo preclasificado y Djokovic el primero. El único lugar donde pueden cruzarse sería en la final del 10 de junio, y es lo que muchos esperan que ocurra.

Al ganar sus dos cotejos recientes en finales sobre arcilla, Nadal rompió una racha de siete derrotas contra el serbio, incluidos tres encuentros en finales de Grand Slam, y se llena de confianza en la superficie que ha dominado desde 2005.

REY DE LA ARCILLA. “(Nadal) siempre es el favorito, aun si le he ganado siete veces”, dijo Djokovic luego de perder frente a Nadal en el Masters de Roma el lunes. “Es el mejor jugador del mundo en esta superficie”.

Entre los jugadores activos, eso es indiscutible.

Y Nadal bien podría ser también el mejor de la historia en arcilla. Desde el 2005, lleva marca de 220-9, un porcentaje de victorias de .961. Eso no sólo incluye sus seis campeonatos en Roland Garros, sino también sus seis títulos en el Masters de Roma, siete en el Abierto de Barcelona y ocho en el Masters de Montecarlo. “Con suerte seguiré jugando así”, dijo Nadal luego de su victoria por 7-5, 6-3 sobre Djokovic en Roma.

Nadal se siente completamente cómodo en la arcilla roja, sin los problemas que tuvo en la arcilla azul en el Masters de Madrid este mes, en el que fue superado por su compatriota Fernando Verdasco en su segundo encuentro.

“Para mí, es ya el mejor jugador sobre arcilla en la historia. Para mí, lo que busca es superar a Roger, y generar debate sobre si es el mejor de todos los tiempos y el más grande de esta era”, dijo Patrick MacEnroe, ex capitán de Estados Unidos en Copa Davis y analista de ESPN. “Y si no fuera por un sujeto llamado Djokovic, estaría muy cerca de eso”.

Claramente, Nadal es magnífico sin importar en qué tipo de cancha juegue. Ha ganado 10 títulos de torneos grandes y, al igual que Federer, es uno de sólo siete hombres con un Grand Slam en su haber.

EN POS DE HACER HISTORIA. Djokovic se puede unir a ese club exclusivo en poco más de dos semanas. Aunque no lleva una marca tan impecable como al inicio de 2011, cuando estaba invicto en 41 partidos antes de perder ante Federer en las semifinales del Abierto de Francia, Djokovic ha sido lo bastante bueno para mantenerse en lo alto del ranking.

Lleva marca de 30-5 con dos títulos, incluida su victoria sobre Nadal en la final de casi seis horas del Abierto de Australia. Djokovic nunca ha pasado de semifinales en Roland Garros, pero si logra ganar siete partidos en París, será el primer hombre desde que Rod Laver logró un auténtico Grand Slam en 1969 (el australiano también lo hizo en 1962) en conseguir cuatro majors al hilo.