Un edificio ‘perdido en la traducción’

Casera con poco inglés no entendía quejas de inquilinos por cientos de violaciones.

Un edificio ‘perdido en la traducción’
Las inquilinas (de izq. a der.) Josefina Peña, Juana Sánchez, María Negrón y Marta Corporán se quejan de falta de mantenimiento de su edificio.
Foto: José Acosta / EDLP

NUEVA YORK – La falta de dominio del inglés de una casera china que sólo habla cantonés parece estar entre las causas de que su edificio, el 2 de la calle Thayer, en Inwood, acumule más de 400 violaciones a los Códigos de Vivienda, lo que mantiene a los inquilinos sin servicio de gas desde hace tres meses y con problemas de mantenimiento.

En documentos del Departamento de Preservación y Desarrollo de la Vivienda (HPD), el edificio de Susan Moy tiene 421 violaciones a los Códigos de Vivienda. Lo más grave es que 118 están clasificadas como Clase C y necesitan reparación inmediata porque representan un peligro para los inquilinos.

Una de las afectadas es María Negrón, quien tiene 18 años residiendo en el edificio. Su apartamento tiene roturas en el techo y las ventanas, el fregadero deteriorado y el piso desnivelado.

“Y a esto se le suma que llevamos tres meses sin servicio de gas, porque Con Edison descubrió que la dueña, Susan Moy, hizo una conexión de tubería ilegal, sin los permisos que necesitaba, y la empresa mandó a cerrar el gas porque representaba un peligro para los residentes, hasta que la violación sea reparada”, dijo Negrón. “A nosotros nos dieron estufitas eléctricas y ya todas se dañaron y hemos gastado mucho dinero comprando comida en la calle”, señaló.

Juana Sánchez, con 15 años viviendo en el inmueble, dijo que en su apartamento del primer piso tiene filtraciones en el baño, un grifo que no deja de tirar agua y el techo manchado.

“Nosotros llamamos al conserje, y éste nos dice que llamemos a la casera y cuando la llamamos siempre nos ponen una fecha para arreglar y no cumplen”, indicó Sánchez.

Marta Corporán, quien lleva 25 años en el edificio, recibió ayuda de sus hijos para pagar la reparación con su propio dinero “para que el apartamento no se me cayera encima”.

Las afectadas consiguieron la ayuda del sindicato de lavanderos, Laundry Workers Center, y éste llamó al 311 y a la oficina del concejal Ydanis Rodríguez, donde les están dando asistencia con HPD y en la formación de una Asociación de Inquilinos.

Yokarina Duarte, enlace comunitario de la oficina del concejal Ydanis Rodríguez, informó que Vito Mustaciolo, subcomisionado de HPD, visitó el edificio el 15 de mayo junto con el encargado de inspecciones para ver la condición en que estaba el inmueble, y luego le explicó a los inquilinos el número de violaciones que encontraron y el procedimiento que van a emplear para corregirlas.

“HPD tuvo que darle servicio de traducción a la casera porque ésta apenas hablaba inglés y sólo entendía bien el cantonés, y le explicaron las multas y las violaciones y la orientaron sobre cómo solicitar los permisos para corregir la instalación de la tubería de gas”, dijo Duarte. “Parece que por su problema con el inglés la casera desconocía las regulaciones de la ciudad sobre el mantenimiento de edificios, cosa extraña porque ella tiene otros edificios”, indicó Duarte.

Mensajes a la casera Susan Moy no fueron contestados al cierre.