Fiat Abarth: pequeño gigante

Fiat Abarth: pequeño gigante
El nuevo y revolucionario Fiat Abarth edición especial de la serie 500 espera convertirse en otro ícono italiano.
Foto: fiat

Nueva York – El nombre y el símbolo del escorpión del Fiat Abarth proviene del austriaco Karl Abarth, (luego adquirió ciudadanía Italiana), un ex piloto de motos campeón, extraordinario mecánico, y fundador en el 1949, de “Abarth & C”, la original tienda de Fiat.

El emblema de la marca obedece al signo del zodíaco de Abarth, quien nació Escorpión, el 15 de noviembre de 1908. Fabricado sobre la plataforma del exitoso FIAT 500 (Cinquecento), el Abarth ofrece un radio más alto de peso/poder y desempeño deportivo.

El sistema de motor de Abarth tiene una potencia de 60% más que el modelo de aspiración natural, con el motor de 1.4 litros MultiAir Turbo de cuatro cilindros, que gracias a un turbocompresor añadido y la tecnología de Fiat MultiAir de suministro de combustible puede dar 160 caballos de potencia, (tiene 59 caballos de fuerza más que el modelo regular (101 vs. 160). Trae una suspensión mejorada, sistema de frenos para competencia y otros aspectos de tecnología que por lo general no se encuentran en autos compactos.

A diferencia del Fiat 500 el Abarth añade un montón de cambios en el interior, que se extiende a la parte delantera, que es más grande para acomodar un motor mas holgado con la opción de llantas de 17 pulgadas, añadiendo un nuevo sistema de escape, y cambios en el interior con atributos más deportivos y medidores Abarth-badged.

En el interior se destacan el volante y palanca de cambios forrados en piel, los asientos deportivos y la sensación de que se está en un auto bien deportivo. La cabina tiene capacidad para cuatro pasajeros y todavía tiene un espacio – aunque limitado- para algo de equipaje. Los asientos de cuero son agradables, tal y como opción trae la unidad de navegación TomTom y el paquete de seguridad y comodidad.

El Abarth es muy rápido y ágil, suena como un carro deportivo gracias al nuevo motor y los tubos de escape doble. Digamos que es la combinación perfecta de tamaño y la velocidad de sigilo. La transmisión manual de cinco cambios permite conducirlo con gran precisión para sacarle cada uno de los 160 caballos de fuerza.

El ruido de su motor parece de un prototipo de carreras, y el ruido dentro del habitáculo es molesto en la carretera, en comparación con su competencia, el Mini Cooper.

A mi entender, es el auto perfecto para los amantes de los deportivos retros, que amen la velocidad tanto en la carretera como en las pistas de carrera.