Cuidado con las agencias de empleo

Tanto las agencias de empleo privadas como las patrocinadas por el estado o el gobierno federal pueden serte muy útiles en tu búsqueda de trabajo, aunque debes considerar estas empresas sólo como una fuente complementaria en tu búsqueda de trabajo, no como tu última opción para obtenerlo.

Desafortunadamente las personas desempleadas a veces son blanco de ofertas de empleo falsas que con frecuencia hacen uso de una redacción convincente, logotipos de empresa que puedan resultar familiares o hasta vínculos a sitios web que parecen pertenecer a organizaciones auténticas. Estos sitios pueden llegar a cobrar tarifas por servicios que nunca llegan a prestar. Normalmente, al cabo de unos días, los timadores dejan de publicar los anuncios y desaparecen. Para evitarte éste y otros tipos de engaños cuando busques trabajo, sigue estos útiles consejos:

Antes de firmar un acuerdo con una agencia de empleo, desconfía de las garantías que parecen ser demasiado buenas para ser verdaderas, pues casi nunca lo son.

Si una agencia te promete un empleo con salario y beneficios específicos, probablemente ese trabajo no existe.

Ten mucho cuidado con las que te piden que llames a un número de teléfono que cuesta entre $10 y $18 por llamada, pero que no te proveen mucha información útil.

Cuando ya estés frente al empleador, asegúrate de que el sueldo y las condiciones que te ofrecen son iguales a las que señaló la agencia.

No facilites en línea, por e-mail, teléfono, fax o en el currículum ningún dato personal que no esté relacionado con el trabajo. Sobre todo, no reveles el número del documento de identidad, del Seguro Social.