Brecha mental y futuro incierto para los latinos

Después de años promoviendo el acceso a la tecnología para personas de todos los niveles económicos, hace unos días me cayó un balde de agua fría en la cabeza.

La brecha digital es un término que se creó hace unos años para explicar las desventajas que sufren personas que no tienen acceso a la tecnología debido a su posición económica o social.

El no tener acceso a la tecnología constituye una desventaja debido a que hay que entender cómo utilizarla para poder llevar a cabo muchas tareas básicas, como obtener un empleo, ahorrar dinero y hasta en nuestra educación personal; hay que utilizar Internet para poder tener una ventaja competitiva.

Al haberse reducido el costo de las computadoras y al haber entrado al mercado las tabletas, el precio de tener acceso Internet es más bajo que nunca, ya que hasta los teléfonos más primitivos hoy en día ofrecen a los usuarios acceso a la red.

El problema que estamos enfrentando en este momento era difícil de predecir hace 10 años. Ahora que tenemos este preciado acceso a toda la información y educación del mundo, los jóvenes hispanos están de líderes en la cantidad de tiempo que pasan consumiendo entretenimiento a través de Internet. Básicamente, estamos más conectados que otros grupos étnicos y tenemos el acceso que queremos o necesitamos tener, pero estamos desaprovechando esta oportunidad tanto en grupo como de manera individual.

Si tienes hijos y se están pasando todo el día conectados a la computadora o al teléfono móvil y no sabes lo que están haciendo y con quién están hablando, estás siendo negligente en tu labor como madre o padre. No hay excusas: Si no sabes cómo utilizar estos sitios, programas o equipos, hay una serie de recursos a tu alrededor que te pueden ayudar a aprovecharlos.

Según un estudio de Kaiser Family Foundation, los muchachos hispanos se están pasando una cantidad increíble de tiempo conectados a Internet consumiendo contenido. Estos pueden ser videos en YouTube, música, películas en Netflix, o series de televisión en los sitios de sus proveedores. La parte que más me preocupa no es que lo estén haciendo, sino la cantidad de tiempo que están consumiendo en ello, y como esta cantidad de tiempo ha aumentado.

Según el reciente reporte de desempleo, 11% de los hispanos están sin trabajo. Ese índice es más alto que el índice nacional de 8.2%. Como hispanos, tenemos en nuestras manos una oportunidad crucial de transcender. Si no la aprovechamos, vamos a marchar al futuro sí conectados, sí entretenidos y sí ignorantes.