Un boricua pa’ presidente

Este año, la comunidad puertorriqueña podrá festejar otro hito en la larga trayectoria de la política puertorriqueña – el primer candidato boricua a presidente.

Un boricua pa’ presidente
Luis Ramos, de origen puertorriqueño, aspira a la presidencia de los Estados Unidos de forma independiente.
Foto: Jesse Rogers / EDLP

Este año, la comunidad puertorriqueña podrá festejar otro hito en la larga trayectoria de la política puertorriqueña – el primer candidato boricua a presidente.

Se trata de Luis Ramos, hijo de puertorriqueños que se está postulando de forma independiente en las elecciones presidenciales este noviembre.

“Los puertorriqueños, los hispanos, y toda la gente que sufra merece algo mejor”, dice el candidato de 51 años, quien trabajó 19 años en la Administración Federal de Veteranos (VA, por sus siglas en inglés).

Como candidato, Ramos promete impulsar un rescate para la clase media, que “prioriza a los dueños e inquilinos de casa, en lugar de los intereses de Wall Street”, aunque no se opone al sector de negocios en sí.

“Yo creo que podríamos generar empleos si cerramos las brechas en el código de impuestos, lo cual permitiría una reducción general en los impuestos mientras ayudamos a las empresas a invertir en este país”, indica.

Aunque nació y se crió en Queens, las calles de El Barrio no le resultan desconocidos, ya que “la identidad puertorriqueña me ayudó a crecer mientras pasaba de familia en familia” en el sistema del cuidado de crianza.

“Desde la escuela primaria quería ser presidente y todos, incluso los maestros, se reían de mí”, recuerda. “Pero solo me daban ganas de esforzarme más”, agrega.

“Si no soy yo, por lo menos con esta campaña abriré el camino para un candidato boricua en el futuro”, señala. “Hace cinco años, nadie había escuchado de Obama”.

Con esta campaña, Ramos espera ganar por lo menos 10,000 votos en el Estado de Nueva York, una cantidad que si bien podría hacerle la lucha al partido verde, está lejos de los ciento mil votos que ganan regularmente los partidos Independiente y Conservador, los dos partidos que más votos reciben después de los partidos Demócrata y Republicano.