Asesinato por herencia salpica a hija de víctima

White Plains – Una nota autografiada de May Abad en la que relataba sus ambiciosas aspiraciones de lujo y bienestar a corto y largo plazo, fue mostrada ayer como evidencia por el abogado encargado de defender a su madre, Narcy Novack.

Novack, de 54 años, está acusada junto a su hermano Cristóbal Veliz, 58, de conspirar en el 2009 para encargar a matones a sueldo el asesinato de su esposo Ben Novack, 53 y su suegra Berenice, 86, con el fin de heredar su fortuna.

La teoría de la defensa es que Novack no tenía motivos para asesinar a su esposo ya que tanto si se divorciaba como si este moría sus acuerdos pos nupciales y el testamento de este la dejaban heredera de millones. Sin embargo Abad, hija biológica de Narcy e hijastra de Ben, sí se beneficiaría de la muerte de Ben y la condena de su madre.

En la nota Abad se plantea a corto plazo pagar sus $10,000 de deudas, ahorrar otros $10,000 y hasta comprar dos propiedades al año, entre otros objetivos. A largo plazo es más ambiciosa: comprar una casa con piscina, tener un barco, 50 propiedades, dejar el trabajo… “¿Usted diría que esas notas son de una persona que aspira a ser muy rica?”, preguntó Howard Tanner abogado defensor de Novack. “Sí”, le respondió Robert Crispin, el investigador privado y expolicía que fue contratado para buscar en la basura de Abad. Usando esta técnica en varias ocasiones fue que Crispin encontró avisos de múltiples deudas impagadas y la nota de objetivos a largo y corto plazo.

Otro de los testigos de ayer fue Jeremy Morris, ex empleado del hotel Rye Town en el condado de Weschester donde fue asesinado el 12 julio 2009. Ben tenía una compañía que organizaba convenciones y estaba ocupándose de una, junto a su esposa e hijastra. Mientras Narcy acudía a desayunar alguien entró en el cuarto le ató y amordazo le golpeó hasta matarle y le cortaron los ojos. Morris describió el estado de Narcy como muy emocional, que durante horas gritó y lloró teniendo que ser sujetada por personal de seguridad, primero para que no se acercara al cadáver de su esposo y luego para sostenerla.