Dan último adiós a Joel Morales

Niño se suicidó luego de ser hostigado por compañeros de la escuela
Dan último adiós a Joel Morales
La carroza fúnebre espera por los restos del pequeño Joel Morales, durante el sepelio de ayer en la funeraria First Avenue.
Foto: Zaira Cortes / EDLP

Nueva York – Residentes de El Barrio se unieron a la familia del pequeño Joel Morales para darle el último adiós, la mañana de ayer en la funeraria First Avenue. Vecinos lamentaron el suicidio del menor y brindaron muestras de cariño a los deudos.

La inconsolable madre del menor, Lisbeth Babilonia, agradeció la presencia de familiares y amigos, y les pidió orar por el eterno descanso de su pequeño.

Ahogada en llanto, la mujer permaneció dentro de una carroza del servicio funerario, acompañada de sus parientes cercanos, esperando el momento de partir al cementerio Maple Grove Hackensack, en Nueva Jersey.

“Mi corazón está destrozado”, se limitó a decir la afectada madre. “No hay consuelo”, indicó.

El cortejo partió cerca de las diez de la mañana, dejando a su paso conmoción entre los residentes de East Harlem.

“Es una tragedia, un trago amargo para nuestra comunidad”, dijo María Bonilla, de 27 años y residente de los edificios de vivienda pública Thomas Jefferson. “Nuestro vecindario está sumido en una tristeza profunda, es un pena bien grande que un nene deje este mundo así”, indicó.

Afuera de la funeraria ubicada en la calle 115 y Primera Avenida, vecinos de Joel dijeron sentir una gran tristeza, pues el brillante estudiante pudo tener un futuro prometedor.

Algunos residentes que acudieron a despedir al niño, no conocían a la familia, pero se congregaron en el lugar como una muestra de apoyo.

“Vine porque soy madre y me duele la situación tan terrible”, dijo Gracia Santos, de 45 años. “Pude ver a la familia en la prensa y hago mío su dolor aunque no los conozco. Estoy aquí para ofrecerles un hombro para llorar”.

Un nutrido grupo de residentes de El Barrio, arribaron a la funeraria aunque no tenia relación con los deudos.

“Es lamentable que la muerte de un pequeño nos una en este momento”, dijo Ezequiel Figueroa, de 76 años. “Quisimos venir para orar y pedir al Señor por la paz y resignación de la familia”.

El pequeño de 12 años se suicidó el martes 29 de mayo, luego de sufrir meses de acoso de un grupo de compañeros de la escuela, quienes también eran sus vecinos, según amigos de la familia. Las autoridades continúan investigando el caso.