No voy a votar por Adriano Espaillat

O se está con Dios o se está con el diablo, los políticos quieran o no, tienden a servir a dos, o tres dioses; muchos, por no decir todos, les sirven a más de un dios; son como el camaleón, cambian de color de acuerdo a la circunstancias y a los intereses que persiguen, tal es el caso de Sr. Espaillat, durante la infatigable lucha que libramos los taxistas en Albany para lograr lo que hace años venimos gestionando, en la persona del señor Espaillat, siempre encontrábamos una barrera, que como muro de contención se interponía a todos los avances que con tanta lucha íbamos logrando las bases y los taxista livery, liderado por incansables líderes comunitarios, nuestros lectores saben quienes son esos líderes. La diáspora dominicana tiene alta conciencia de civismo y de conocimiento político. Esta misma comunidad es la que le pedirá el 26 de junio al Sr. Espaillat que haga un recuento de lo que ha hecho por nosotros. Estoy seguro de que si gana se mudará a Washington D.C. y nunca se volverá acordar de que existe una comunidad en Washington Heights.

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