EEUU acusa a general de narcotráfico

Se trata de quien fuera el jefe de seguridad durante el Gobierno de Alvaro Uribe

ALEXANDRIA/AP – Un general colombiano en retiro y ex jefe de seguridad del ex presidente Alvaro Uribe fue acusado en Estados Unidos de asociación ilícita con narcotraficantes y de recibir sobornos a cambio de ayudar a las organizaciones de la droga que debía combatir.

De acuerdo con una acusación formal de un jurado investigador de una corte federal de la ciudad de Alexandria, en el estado de Virginia, el general de la Policía Mauricio Santoyo Velasco habría recibido sobornos a cambio de dar información de inteligencia a las principales bandas del narcotráfico en Colombia sobre las indagaciones de autoridades estadounidenses, británicas y colombianas.

Santoyo ocupó altos cargos en la Policía nacional colombiana entre 1996 y 2002, cuando se convirtió en jefe de seguridad de Alvaro Uribe (2002-2010).

Un vocero de la fiscalía federal estadounidense, Neil MacBride, declinó de momento hacer declaraciones sobre la acusación.

“Espero que Gral. Santoyo e institución policiaca expliquen el caso. Siempre respeté decisiones internas de la Policía sobre mi protección”, dijo Uribe el domingo en su cuenta en Twitter.

Un alto funcionario de la Fiscalía colombiana, que exigió el anonimato por no estar autorizado para hacer declaraciones públicas, le dijo a The Associated Press que aún no hay una orden de captura con fines de extradición contra el general.

Según las autoridades estadounidenses, Santoyo se habría aliado con la llamada “Oficina de Envigado”, una organización criminal dedicada al narcotráfico y al sicariato cerca a la ciudad de Medellín, capital del departamento de Antioquia y a unos 250 kilómetros al noroeste de Bogotá.

La “Oficina de Envigado” surgió en la época del narcotraficante y fundador del cartel de Medellín, Pablo Escobar Gaviria, quien fue abatido por la Policía en esa ciudad en diciembre de 1993.

El ex jefe de seguridad de Uribe al parecer entregaba a las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia información sobre las operaciones que las autoridades estadounidenses, británicas y colombianas iban a realizar en su contra. Así mismo, facilitaba que policías corruptos dieran apoyo a los paramilitares.

En 2001, Santoyo resultó salpicado en un escándalo de interceptaciones telefónicas ilegales a miembros de organizaciones de derechos humanos en Medellín. El gobierno del presidente Juan Manuel Santos no se ha pronunciado sobre el caso de Santoyo.