Conozca a los ‘reposteros’ de El Diario

Gracias al diario, muchas personas supieron del programa sin fines de lucro
Conozca a los ‘reposteros’ de El Diario
Parte de los graduandos del programa de Artes Culinarias de AsoProDom, junto a Víctor Hiciano (cuarto de izq. a der.), director ejecutivo de la organización.
Foto: Cortesía

Alto Manhattan.- Cuando en marzo pasado El Diario publicó el artículo “Latinas que cambian su vida ‘pastel a pastel'”, sobre el programa de Artes Culinarias de la Asociación de Provincias Dominicanas, AsoProDom, decenas de personas llamaron interesadas y en agradecimiento al periódico a la promoción que se acaba de graduar la han nombrado “la Promoción de El Diario”.

“Gracias al artículo que salió en El Diario, muchas personas supieron de nuestra organización sin fines de lucro y de nuestros programas que anualmente enseñan a más de 800 mujeres a capacitarse en repostería, pastelería, panadería, etc.”, dijo Víctor Hiciano, director ejecutivo de AsoProDom. “Por ello decidimos nombrar a los 19 nuevos graduandos en el curso de panadería como la Promoción de El Diario”, señaló.

Entre los miembros de la Promoción de El Diario está Ruth Langual, quien lleva seis meses en Estados Unidos y pese a tener un título universitario en Contabilidad, como aún no ha aprendido inglés se inscribió en el programa de Artes Culinarias de AsoProDom a fin de insertarse en el mercado laboral.

“Yo aprendí a trabajar diferente tipos de masa, decoración de pasteles, etc., y mi sueño es montar una repostería”, dijo Langual. “Ahora me inscribí en el curso avanzado de decoración en fondant de pasteles, y pienso terminar los cursos de decoración de eventos y de fabricación de bocadillos, para sacar el permiso de venta de comida y empezar un negocio”, agregó.

Cecilia Méndez también participó en el curso y aseguró que aprendió muchas técnicas para hacer pan.

“Mi sueño es empezar mi negocio, por eso quiero prepararme lo más que pueda y en AsoProDom me han dado muchas facilidades”, dijo Méndez.

Hiciano dijo que los participantes del curso salieron preparados para desarrollar su propio negocio o emplearse en una panadería.

“Tras los cursos, nosotros orientamos a los estudiantes a que vayan a la academia de salud pública de la ciudad, y saquen el permiso de protección de alimentos, y con este permiso pueden comenzar a trabajar”, dijo Hiciano. “También fomentamos la conformación de cooperativas y les gestionamos recursos de fundaciones que conceden fondos para estos proyectos”, señaló.