Declaran clínicamente muerto a Hosni Mubarak

Declaran clínicamente muerto a Hosni Mubarak
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad (i), es recibido por su homólogo boliviano, Evo Moreales (d) en el aeropuerto de El Alto, cercano a La Paz, Bolivia.

El Cairo/EFE- El expresidente egipcio Hosni Mubarak, de 84 años, se halla clínicamente muerto, informó la agencia oficial egipcia Mena.

Fuentes médicas dijeron a la agencia que Mubarak, de 84 años, fue trasladado a un hospital militar en El Cairo desde la prisión de Tora, donde cumplía una condena a cadena perpetua por la muerte de manifestantes durante las protestas que acabaron con su mandato, en febrero de 2011.

Las fuentes agregaron que el corazón del expresidente se detuvo después de que fracasasen los esfuerzos de reanimación con electrochoques.

Mubarak sufrió ayer una trombosis cerebral y fue atendido de urgencia en la penitenciaría por dos médicos que intentaron, sin éxito eliminar el coágulo durante dos horas, por lo que fue trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital de la Fuerzas Armadas de Maadi, en el sureste de la capital.

El abogado de Mubarak, Farid al Dib, dijo a la televisión egipcia “Al Hayat” que el exmandatario no ha muerto aún y que la reanimación lo mantiene con vida.

Según informaron fuentes médicas, el Departamento de Prisiones convocó a dos médicos que supervisan el tratamiento del expresidente después de que este sufriera una trombosis cerebral.

Los dos galenos, que supervisaban su tratamiento en el Centro Médico Internacional -donde estuvo ingresado antes de entrar en prisión de Tora-, le suministraron anticoagulantes contra la trombosis.

Fuentes de seguridad explicaron a Mena que los servicios médicos de la cárcel de Tora, en el sur de la capital, tuvieron que utilizar un desfibrilador después de una parada cardíaca provocada por el accidente cerebrovascular.

Mubarak ingresó en el penal el pasado 2 de junio, después de ser condenado a cadena perpetua por su complicidad en la muerte de manifestantes,.

Desde su ingreso en la prisión, la salud de Mubarak comenzó a deteriorarse, y durante sus 17 días fue atendido de emergencia en varias ocasiones.