Exigen intervenir a la policía de PR

Nuevo informe revela casos de brutalidad por parte de la uniformada de la isla
Exigen intervenir a la policía de PR
Un informe divulgado por ACLU hace duros cuestionamientos a la policía.

WASHINGTON, D.C. – Un nuevo reporte difundido por ACLU, acusó al Departamento de Policía de Puerto Rico, de tener una conducta repetitiva de abusos contra los derechos civiles y humanos, de los residentes en la isla, tras seis meses de investigación.

Puerto Rico cuenta con 3.7 millones de residentes y una fuerza policial de 17,000 efectivos. De acuerdo al informe, entre 2005 y 2010, cerca de 1,700 oficiales fueron arrestados por involucrarse en actividades criminales, entre ellas asalto, robo, violencia doméstica, tráfico de drogas y asesinato.

“La policía está plagada de una cultura de violencia y corrupción […] el uso de fuerza excesiva o letal es rutinario y las violaciones a derechos civiles y humanos son comunes”, detalló el documento.

Específicamente, en cuanto a los abusos contra civiles, el reporte menciona golpizas, violencia en contra de personas de bajos ingresos, dominicanos y manifestantes. En octubre de 2010, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) arrestó a 61 policías por corrupción, relacionada con fabricar cargos contra residentes de un proyecto habitacional.

“Si los abusos policiales que ocurren en Puerto Rico ocurriesen en cualquiera de los 50 Estados habría un clamor público”, dijo en conferencia de prensa Anthony Romero, director ejecutivo de la Unión de Libertades Civiles (ACLU por su sigla en inglés).

“El Departamento de Justicia debería intervenir, tal como lo ha hecho con los departamentos de policía de Los Ángeles y de Nueva Orleans, para poner fin a estos abusos”, agregó Romero.

El informe señala que la Policía reprime de forma violenta manifestaciones pacíficas utilizando porras, balas de goma y una variante tóxica de gas lacrimógeno que se dejó de usar en el resto de Estados Unidos en 1960.

Además, recuerda que entre 2010 y 2011 al menos 21 civiles murieron a manos de agentes de la Policía.