No se duerman con Obama

No comprendo por qué la decisión del presidente Barack Obama en relación al Dream Act, ha sido recibida como un gesto positivo por los que nos preocupamos por el limbo migratorio. Que nos muestren dónde están los dientes de la mordida que se ha reportado dio el mandatario estadounidense.

Una minuciosa lectura de lo que anunció el presidente, el mismo que ha hecho caso omiso a todo lo propuesto para las reformas migratorias, nos muestra que nos está tomando el pelo.

Todo lo positivo y negativo que se dice motivó al presidente, que el próximo 6 de noviembre busca otro cuatrienio, tiene fundamento.

De acuerdo a dos de mis fuentes en Washington, D.C., la Casa Blanca se enteró de conversaciones que habían estado sosteniendo miembros latinos de la Cámara de Representantes. De particular preocupación para la administración Obama fue la posibilidad de que se hiciera pública la petición de que renunciara Janet Napolitano. La posible amenaza de que legisladores latinos pidieran a la actual secretaria de Homeland Security que se largara puso a correr a los asesores de Obama.

Es por eso que los que sueñan que los estudiantes nuestros que serían impactados por esta orden puedan continuar sus estudios aquí no pueden dormirse con la orden de boca que ha dado el presidente.

El desenlace durante la campaña por la presidencia sobre esta medida a la que ha sido empujado Obama ha de ser leña para la hoguera que Mitt Romney encenderá. Los xenófobos usaran al máximo lo del Dream Act para motivar a muchos que ya ven a la “América” que ellos han conocido esfumándose.

Debemos estar claros que si Obama pierde la elección, un presidente Romney de seguro que cambiará más rápido que ligero la directriz verbal que ha dado el titular. No se duerman con lo que ha dicho Obama acerca del Dream Act, pues cuando despierten van a vivir una pesadilla.

bajofuego@eldiariony.com