Posible cárcel al dueño de 47 ‘pitbulls’

Un hispano superintendente de un edificio en El Bronx, podría enfrentar hasta dos años de prisión por organizar peleas de perros en el sótano del lugar a su cargo

Posible cárcel  al  dueño de  47 ‘pitbulls’
Miembros de la Policía sostienen algunos de los pitbull que fueron rescatados.
Foto: Suministrada

Nueva York.- Un hispano superintendente de un edificio en El Bronx, podría enfrentar hasta dos años de prisión por organizar peleas de perros en el sótano del lugar a su cargo.

Raúl Sánchez, de 57 años, fue arrestado la tarde del jueves en el edificio ubicado en 1254 de la Avenida Sherman. Autoridades policiales informaron que el hombre podría ser el cabecilla de una compleja red.

Según las leyes de Nueva York, las peleas de animales son una violación a estatutos de agricultura y mercado, y la pena máxima es de dos años de prisión, pero en el caso de Sánchez, las autoridades determinarán la condena.

Desde septiembre del año pasado, para los espectadores de peleas de animales, la multa que impone la ley es de $500 y una pena máxima de tres meses. Una segunda violación implica un multa de mil y una condena de hasta un año.

Agentes de la Policía y trabajadores de la Sociedad Americana para la Prevención de la Crueldad Animal, ASPCA, rescataron a 47 perros raza pitbull de entre 12 semanas y cinco años de edad. Los animales presentaban severas heridas por las constantes peleas y fueron llevados a un refugio para su revisión médica.

Fuentes policiales informaron que las peleas de perros suelen estar ligadas a otros delitos violentos y actividades delictivas, como pandillas, drogas y posesión ilegal de armas, por lo que el arresto de Raúl Sánchez representa un duro golpe para crímenes relacionados con crueldad animal.

La Policía informó que el sótano sin ventanas tenía capacidad para unos 100 espectadores. En la escena se encontró una pistola calibre 25 y artículos como correas, bozales y jeringas. Las investigaciones continúan.

Carla Restrepo, de 36 años y residente del área por 11 años, dijo que era común observar actividad en el edificio donde se rescataron a los perros.

“Mucha gente entraba y salía, especialmente en la noche, pero nunca imaginé que perros estuvieran siendo obligados a pelear. Es horrible tanta crueldad”, indicó.