El acceso a la educación superior es un derecho

Nueva York – En los últimos meses, el senador estatal Adriano Espaillat y yo hemos estado discutiendo el tema de los préstamos estudiantiles en nuestros distritos. En el transcurso de esas conversaciones, la frustración recurrente expresada por los estudiantes es que el mayor porcentaje de su pago se aplica únicamente a las tasas de interés.

Los estudiantes comienzan a inquietarse en gran manera, sobre cómo cumplir con sus pagos mínimos mensuales. Este es un tema astronómico, tomando en consideración que para su segundo año de universidad la mayoría de los estudiantes ya deben alrededor de $20,000 o más en préstamos.

La pasada semana, durante una llamada de conferencia con el Presidente Obama con respecto al inminente aumento de las tasas de interés de préstamos estudiantiles federales, estuve acompañado por estudiantes líderes. Durante la llamada, el Presidente habló ampliamente sobre los problemas que confrontan más de 7.6 millones de estudiantes en todo este país, quienes serán recargados con $1,000 adicionales en deuda estudiantil, si para el 1ro de julio, el Congreso no logra actuar.

En mi discusión con líderes estudiantiles tanto de instituciones públicas como privadas de toda la Ciudad de Nueva York, los temas de raza, disparidades de clase y socio-económicas estuvieron sobre el tapete. La realidad es que vivimos en una ciudad en donde solo el 13% de estudiantes negros y latinos graduados de secundaria están listos para ir a la universidad. Esto es inaceptable, y el gobierno tiene que comprender a todos los niveles, la importancia de una educación de calidad desde pre-escolar hasta la universidad y más allá.

Al tiempo que nuestro presidente discutía varias de sus iniciativas, trató un tema esencial, esta es su lucha y nosotros, como sus representantes electos, necesitamos su apoyo. Esta lucha debe de continuar mucho más allá del 1ro de julio. En los últimos 20 años, la matriculación ha aumentado de manera drástica. Si queremos ver un cambio en esta dinámica, tenemos que hacer que nuestras voces sean escuchadas para hacer llegar el mensaje de que “la educación superior es un derecho y no un lujo”.

Me gustaría hacerle un llamado para que haga correr la voz, cree conciencia, le cuente a sus amistades, postee en Facebook, Twitter, y en cualquier lugar que sea posible, para hacerle saber al Congreso que este es un tema fundamental.