Luz verde para purgar padrón electoral en Florida

Miami/EFE – Florida podrá retomar la “purga” del censo electoral en busca de extranjeros que estén inscritos como electores pese a no ser ciudadanos estadounidenses, después de que un juez federal rechazara esta controvertida iniciativa.

“La Corte tomó una decisión de sentido común”, afirmó ayer el gobernador de Florida, Rick Scott, tras referirse al daño irreparable que se produciría si se les permite votar a quienes no son ciudadanos.

El magistrado Robert Hinkle se pronunció el miércoles en contra de los intereses del Departamento de Justicia, que había presentado una demanda contra esa polémica “purga”, que podría expulsar del censo a miles de hispanos antes de que se celebren las elecciones de noviembre.

Las autoridades federales habían pedido una restricción temporal para evitar que Florida eliminara a los inmigrantes que no tienen la ciudadanía y que, según sus cálculos, podrían ser hasta 180,000 personas.

Sin embargo, el juez argumentó que se causaría “un daño irreparable” si se permite votar a quienes no tienen derecho.

En opinión de Scott, esta decisión “pone al Gobierno federal en la obligación de entregar a Florida -que tiene 12 millones de votantes- la lista de ciudadanos del Departamento de Seguridad Nacional”.

“Con sólo un pequeño ejemplo (investigado hasta ahora), sabemos que hay una enorme cantidad de personas no ciudadanas registradas y que votaron ilegalmente en las elecciones pasadas”, señaló en un comunicado el gobernador.

Florida solicitó al Departamento de Seguridad Nacional hace cerca de un año acceso a esas bases de datos. Al no obtenerlo, utilizó la base de datos del Departamento de Seguridad de Carreteras y Vehículos Motorizados de Florida (DHSMV).

Así, recientemente inició una investigación con los datos del DHSMV que le llevó a deducir que unas 180,000 personas podrían estar inscritas en el censo de votantes de Florida sin tener derecho a ello.

Esta iniciativa es criticada desde distintos frentes, que acusan a los republicanos de tratar de eliminar votantes tradicionalmente demócratas y recuerdan que antes de las complicadas elecciones del año 2000 Florida sacó del censo a miles de personas, en su mayoría negros, por considerarlos erróneamente exconvictos.