Poncho se queda en casa

El animador está planeando guardar reposo durante un año antes y mientras tanto se dedica a sus hijos
Poncho se queda en casa
Poncho junto a su esposa Lina y sus hijos, Danilo y Valeria.
Foto: cortesia

Nueva York – A raíz de su operación de espalda, Poncho de Anda no puede “brincotear, saltar, ni hacer locuras”, por lo que su salida del programa “Despierta América” fue inevitable.

El animador mexicano se encuentra de reposo luego de que a principios de año, durante la transmisión del matutino, sufriera un grave daño en la columna que lo obligó a ser operado de emergencia.

“Quedé con una neuropatía severa y la recuperación toma tiempo. He avanzando drásticamente, ya estoy caminando, haciendo un poco de natación, pero necesito volver a recuperar la fuerza en mis piernas”, explicó durante una entrevista telefónica desde Miami. “Me estoy llevando la vida con mucha calma. No puedo hacer esfuerzos, no puedo cargar cosas, tengo que estar muy tranquilo”.

Esa tranquilidad que necesita se ve un poco alterada con la presencia de sus hijos Valeria, de casi tres años, y Danilo, de casi uno, a quienes asegura está dedicado después de su abrupta salida de Univision, donde trabajaba desde hacía no mucho tiempo y a donde, después de la supuesta cancelación de su contrato, no se sabe si regresará.

“Lo que yo hacía en Despierta América todas las mañanas siempre fue una bendición, simplemente en este momento yo estoy en otra etapa de mi vida”, dice, agregando que su operación también ha cambiado la dinámica en su trabajo como padre ya que en estos momentos no puede, entre otras cosas, cargar a sus hijos. “Es un reto al que yo me estoy enfrentando, estoy luchando con eso pero estoy contento porque este tiempo que me estoy tomando para dedicarme a mí y a mi familia, me permite vivir momentos maravillosos que quizás en otras circunstancias yo jamás hubiera tenido la oportunidad de disfrutar”.

Sobre sus obligaciones como padre, comentó que odia cambiar pañales, “para mi es la parte más difícil del día”, pero asegura que su esposa Lina “le echa la mano” con la labor.

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