Cree haber encontrado a su hijo tras una larga espera

Managua- Doña Lupe Rivas tiene sus esperanzas a flor de piel, su búsqueda parecer estar llegando a su fin y recuperar al hijo largamente ausente después de salir de Chinandega, en el occidente de Nicaragua, procurando mejorar sus condiciones de vida.

La búsqueda la ha llevado por caminos que nunca pensó y aunque no ha terminado, parece haber encontrado una luz al final del túnel.

Un correo electrónico de La Casa del Migrante “La 72” le informó que su hijo Blas Álvaro Rivas García estaría viviendo en Tuxla Gutiérrez, capital del estado mexicano de Chiapas, comentó en una conversación con Notimex Guadalupe Rivas.

El miembro de la Casa del Migrante, Rubén Figueroa, le renovó la confianza. Habían localizado a un nicaragüense que responde al nombre y apellido de Rivas García, según relató doña Lupe.

La señora, habitante de un populoso barrio en la ciudad de Chinandega, a unos 130 kilómetros al noroeste de Managua, donde las familias tienen un denominador común: un emigrante.

El caso “del desaparecido”, como le llama la humilde mujer, tiene más preguntas que respuestas por la prolongada incomunicación y la ruptura de los lazos familiares pese a que atrás le quedaban cinco hijos menores de edad.

“Ni una llamada ni un correo, nada desde hace nueve años”, se lamentó la angustiada madre.

Un día hace nueve años, Blas y su esposa decidieron viajar a El Salvador. Los problemas separaron a la pareja, y él se trasladó a Guatemala y presuntamente continuó a México.

“Él está vivo”, dijo en octubre pasado cuando se sumó a una caravana de mujeres centroamericanas en busca de sus familiares en territorio mexicano.

Tiene previsto este año incorporarse a una nueva gira con la esperanza de localizar al hijo ahora con 37 años. Aunque alberga la esperanza que antes del viaje “haya posibilidad de que se comunique conmigo”, dijo.