Defiende tu identidad

Tal vez hayas oído hablar del robo de identidad – pero, en realidad, ¿sabes lo qué es ya hasta qué punto te puede afectar? Si no es así, es esencial que te informes antes de que, sin querelo, te conviertas en su víctima.

El robo de identidad es básicamente una transacción a tu nombre que tú no has autorizado. Aunque es ilegal, por desgracia sucede muy a menudo y sus víctimas -tú, yo o cualquier persona con una identidad reconocida ante la ley- somos quienes sufrimos sus terribles consecuencias.

Hoy quiero ayudarte a impedir, detectar y defenderte contra el robo de identidad. ¿Cómo puedes impedirlo? Pues, ante todo, no tires ningún documento importante a la basura sin triturarlo antes. Exactamente: tienes que hacerlo pedacitos, pues es necesario evitar que ese papel que contiene tu número de seguro social, tu dirección o cualquier otra información personal, caiga en malas manos… y los ladrones de identidad hasta registran los latones de basura.

Además, no le des tu información personal a nadie por teléfono, a no ser que hayas sido tú quien inició la llamada y sabes muy bien que estás tratando con una compañía confiable.

Tal vez ya estés sospechando que algo no está bien… Si no te han llegado cuentas que esperabas, si has recibido cartas negando o haciendo referencia a deudas que no solicitaste, o si te niegan crédito porque tienes malos comentarios en tu historial y crees que no te lo mereces – todas estas son señales que tal vez alguien ha usado tu nombre sin tu consentimiento.

¿Qué haces en ese caso? Primero, debes saber que la ley te protege si le notificas a los tres burós de crédito y a tus tarjetas que sospechas fraude.