Persiste oposición a proyecto minero en Perú

Mediante el proyecto Conga, la empresa Newmont prevé invertir $4,800 millones.
Persiste oposición a proyecto minero en Perú
Militares del Ejército resguardan un sector de la localidad de Celedín, en el departamento de Cajamarca.
Foto: EFE

Lima/Servicios noticiosos – Opositores a la mina en la región peruana de Cajamarca, aglutinados en el Movimiento Tierra y Libertad y liderados por el exsacerdote Marco Arana, rechazaron negociar con el gobierno el proyecto Conga.

“Cajamarca no está dispuesta a negociar su derecho al agua y, en ese sentido, el proyecto Conga no va”, enfatizó Arana en declaraciones a una emisora limeña al indicar que la posición de los comuneros de la región norte se mantiene invariable.

Mediante el proyecto Conga, la empresa Newmont prevé invertir $4,800 millones.

“La dificultad de este tema es que no tenemos la disposición de negociar nuestro derecho al agua y denunciamos la destrucción de las fuentes naturales de agua, por eso nuestra posición es que Conga no debe realizarse”, expresó Arana a Radioprogramas del Perú.

El exreligioso condicionó cualquier diálogo a la paralización de las actividades mineras y el retiro de la maquinaria de la zona, que según dijo es el detonante de este conflicto agravado.

El gobierno, según el exsacerdote, debe ordenar la desmilitarización de las provincias de Cajamarca.

Cualquier diálogo con el gobierno debe contemplar el “problema integral de la actividad minera” en Cajamarca, dónde se puede hacer y dónde no. Que no todo se concentre en el peritaje mandado por el gobierno”, indicó.

Mientras tanto, un grupo de organizaciones no gubernamentales brasileñas informó que entregó en la embajada de Perú en Brasilia un documento en el que pide el fin de la “violencia policial” en las protestas contra un proyecto minero en la región peruana de Cajamarca, en las que han muerto cinco personas.

Copias de la carta, que cita como firmantes 130 diferentes grupos y movimiento sociales, como la Comisión Pastoral de la Tierra (CPT) del episcopado brasileño, la organización Justicia Global y la Central de Movimientos Populares de Brasil, también fueron entregadas en los consulados de Perú en Río de Janeiro y Sao Paulo.