Vuelve la calma a East Haven tras persecución de hispanos

En enero policías fueron acusados por intimidar, agredir y perseguir a residentes y comerciantes latinos.
Vuelve la calma a East Haven tras persecución de hispanos
Una patrulla pasa frente al restaurante La Bamba en East Haven, el 30 de enero de este año. El propietario del restaurante, Moisés Marín, fue agredido por el policía Dennis Spaulding mientras grababa un supuesto acto de perfil racial en el 2008.
Foto: AP

NUEVA YORK – Aunque en East Haven, Connecticut, se respira calma después que en enero pasado quedaron al descubierto hechos de persecución, de policías contra latinos, aún falta mucho camino por recorrer.

Herman Zúñiga, presidente de la organización Comunidad Inmigrantes de East Haven, dijo que el ambiente está mucho más tranquilo y que existe más “respeto de la policía para con los hispanos”, pero aclaró que “aún falta mucho por hacer”.

El cambio se produjo luego del arresto, el 24 de enero –realizado por las autoridades federales- de los oficiales de la policía Dennis Spaulding, David Cari, Jason Zullo y el sargento John Miller, acusados por intimidar, agredir y perseguir a residentes y comerciantes hispanos.

Una investigación del FBI, iniciada desde 2009, determinó que los acusados usaban fuerza excesiva contra los inmigrantes indocumentados, requisando ilegalmente negocios de latinos y sometiendo reportes falsos para encubrir sus fechorías.

“Hay necesidad de incorporar más hispanos a la policía”, sostuvo Zúñiga, residente de la ciudad. “Es la mejor manera de producir un acercamiento entre las autoridades y la comunidad”.

East Haven, con 28 mil habitantes, 11% latinos -en su mayoría mexicanos y ecuatorianos- cuenta con 40 policías activos, entre los que sólo hay uno hispano.

El alcalde Joseph Maturo, sostuvo que la idea es diversificar más el cuerpo policial, por lo que recientemente fue ascendido a sargento, un policía de origen dominicano, así como se contrató -temporalmente- a un sargento de New Haven, de ascendencia puertorriqueña y bilingüe.

Maturo afirmó que su ciudad está “en el camino correcto” y que está siguiendo los requisitos, del Departamento de Justicia, de buscar a nivel nacional a un nuevo jefe de policía, posición que quedó vacante en febrero tras el retiro del titular.

Los cuatro uniformados, que se encuentran suspendidos sin goce de salario, se declararon inocentes y están libres bajo fianza. De ser hallados culpables –en el juicio que se iniciará en enero- enfrentan penas de hasta 10 años de prisión.