A la cárcel por explotar a hispanos en El Bronx

Un empleador de un centro de lavado de autos tendrá que pagar $150,000 en restitución a los trabajadores.

A la cárcel por explotar a hispanos en El Bronx
Quienes trabajan en la industria de lavar autos deben cumplir largas jornadas laborales y reciben por ello bajos salarios.
Foto: Victor M. Matos / Especial EDLP

Nueva York – Un empleador de un centro de lavado de autos de El Bronx que robó el salario, explotó y humilló a sus empleados hispanos durante años fue condenado a pagar una fuerte multa y a pena de cárcel.

Alex Moreno, dueño de una estación de gasolina y de lavado de coches Getty -situada en el 1413 de la autopista Edward L. Grant, en El Bronx, fue sentenciado a pagar $150,000 en restitución a los trabajadores.

La sentencia, dictada el pasado viernes por el juez Steven Barrett, de la Corte Suprema de El Bronx, y no hecha pública hasta hoy, requiere además a Moreno pasar los fines de semana en la cárcel durante cuatro meses, y a cumplir tres años de libertad condicional, informó la oficina del fiscal general de Nueva York, Eric Schneiderman, que litigó para obtener la sentencia.

Entre marzo de 2007 y enero de 2009, Moreno personalmente pagó a ocho lava carros sólo $4 por hora, por trabajar doce horas por día, seis días a la semana, y también dejó de pagar las horas extras como exige la ley.

El salario mínimo, actualmente de $7.25, era de $7.15 por hora en el momento de las violaciones. Tampoco les pagaba las vacaciones ni los días de enfermedad.

“Cuando le reclamamos el dinero que nos debía, nos amenazaba, nos insultaba mentando a nuestras madres, y nos gritaba que el negocio era suyo y que nadie le podía decir lo que tenía que hacer”, dice una de las víctimas, que accedió a contar su experiencia a El Diario a cambio de mantener el anonimato. “Fue el peor periodo de mi vida y lloraba por ello casi todos los días”.

Otras de las víctimas dice que trabajar en el centro de lavado puso en grave riesgo su salud.

“Me puse muy enfermo por las sustancias químicas con las que trabajábamos y cuando falté al trabajo por ello, me llamaron para decirme que si faltaba un solo día más, perdería mi empleo”, cuenta, tras pedir también que se respetase su anonimato. “Es triste que un empleador que es latino como nosotros – Moreno es de origen dominicano – sea un hombre tan malo y con tan poco corazón”.

Según el fiscal Schneiderman, esta condena debe ser una advertencia para los empleadores que estén explotando a sus trabajadores en Nueva York.

“Este desprecio absoluto del dueño de este centro de lavado de autos a nuestras leyes laborales resultó en una condena criminal y lo llevó la cárcel”, dijo Schneiderman. “Esta acusación deja en claro que los empresarios deshonestos que tienen trabajadores con salarios bajos no están por encima de la ley”.

Llamadas realizadas a la empresa de Moreno no fueron respondidas.