Tu pensión laboral: Lo que dice la ley

Muchos se preocupan de qué le sucedería a ese fondo si se quedan cesantes, si les despiden antes de alcanzar su edad de retiro.

A medida que se van acercando a sus años de retiro y que ha ido aumentando más lo que, con el tiempo, se ha acumulado en sus pensiones laborales, muchos de los empleados que cuentan con esos fondos para su jubilación se preocupan por la baja que puedan sufrir esas cuentas debido a los vaivenes del mercado de acciones. Pero sobre todo, también se preocupan de qué le sucedería a esa pensión si se quedan cesantes -es decir, si les dan lay-off- antes de alcanzar su edad de retiro, o si su empleador quiebra.

Si te preocupa esa situación, tranquilízate un poco pues la ley está de tu lado. Si tienes un 401(k) y pierdes tu trabajo, tú tienes derecho a todos los fondos que hay en tu cuenta si fue tu dinero el que se depositó en ella. Si tu empleador también hizo depósitos a tu nombre, tienes derecho a la parte que te corresponde de ese dinero según las reglas de la pensión.

¿Tu plan es un 401(k) y tienes allí menos de $5,000? Entonces tu empleador puede tratar de enviarte el dinero a ti directamente o pedirte que lo transfieras a un IRA. Recuerda que, por ley, las cuentas de 401(k) tienen que estar completamente separadas de las cuentas del empleador. Averigua quién es el administrador de tu plan, el teléfono y la dirección y llámalos si pierdes tu empleo.

En caso de que tengas más de $5,000, no te pueden obligar a hacerlo, pero puedes optar por transferir el dinero si así lo deseas. Si recibes un cheque de tu pensión, tienes 60 días para depositarlo en una cuenta IRA. No dejes de hacerlo, aunque sea en una cuenta de ahorros en el banco más cercano mientras decides dónde invertirlo.

Aunque tu pensión haya sido establecida por tu empleador, y tú no has puesto nada de tu propia dinero en ella, una agencia del gobierno, PBGC (Pension Benefit Guarantee Corporation) garantiza que tú tengas derecho a ese dinero.

De otro lado, una de las metas financieras más populares es la de reunir suficiente dinero para poder dejar de trabajar y seguir recibiendo -aunque ya no tengamos un salario fijo como empleados- una entrada mensual. Sin embargo, ¿quién no se ha preguntado si lo que está acumulando resultará suficiente para poder retirarse con verdadera dignidad financiera?. Según una encuesta, dos tercios de los trabajadores de 50 años o más estiman que van a necesitar más del doble de los ahorros e inversiones que tienen actualmente cuando se retiren.

Deja correr tu imaginación por un momento. Piensa que ya estás retirado. Comienza a sacar cuentas y suma cuánto te costaría vivir de una forma cómoda y sin preocupaciones de dinero (no te olvides de añadir lo que te quieras gastar en gustos personales y sumar el dinero que te hace falta para poder pagar los impuestos). Cuando lo sumes todo, el total es el ingreso neto que necesitarías si te fueras a retirar hoy.

Aunque las noticias actuales y las proyecciones de los expertos no nos dan muchas esperanzas sobre la cantidad de beneficio que podemos esperar recibir del Seguro Social cuando nos retiremos, tú puedes solicitar una proyección de esa agencia si vas a www.ssa.gov/espanol. Mientras tanto, si has recibido ingresos sujetos a los impuestos del Seguro Social durante toda tu vida laboral, puedes usar un aproximado de $1,000 al mes.