HSBC en México

Las piezas del complejo rompecabezas del narcotráfico van cayendo en su sitio, con la revelación de que uno de los bancos más grandes del mundo, HBSC, lavó $7,000 millones de los carteles mexicanos de la droga.

El reporte del Subcomité Permanente de Investigaciones del Senado mostró que la actitud permisiva del mayor banco de Europa no se limitó al país vecino sino que también manejo fondos del terrorismo islámico a través de un banco de Arabia Saudita, ademas de Irán.

El banco, según el reporte, le dio por una década poca importancia a su oficina interna a cxargoa de vigilar el lavado de dinero y cuando la jefa de la sección pido más recurso fue despedida en el 2007. En ese mismo año HBMX, la filial mexicana del banco, envió 3,000 millones de dólares a Estados Unidos.

Es incomprensible porque el banco otorgó a México desde un principio una clasificación de riesgo mínimo de lavado de dinero que duro desde el 2001 al 2009. Sí se sabe que en ese periodo el banco participó en numerosas transacciones con casa de cambios y con miles de cuentas en las Islas Cayman, entre otros.

Los banqueros ayer pidieron perdón ante el panel senatorial y aseguraron haber puestos controles. Ellos culparon a la rápida expansión del banco y un estructura administrativa descentralizada.

Esta son definiciones técnicas demasiado frías para explicar un delito que es cómplice de decenas de miles de muertes mexicanas ligadas al narcotráfico. Estos banqueros son imprescindibles para la mafia que tiene en jaque a México.

El problema es que en este caso, tal como pasó antes con Wachovia, el banco recibe multas multimillonarias que establecen nuevos records, pero la cantidad suele ser inferior a las ganancias obtenidas con el ilícito. Al final, la multa es un gasto del negocio.

Otra sería la historia si las personas del banco involucradas en decisiones claves que permitieron el lavado de dinero enfrentaran cargos delictivos por su responsabilidad de un delito. Pero eso no es así.

Creemos que la manera de evitar la repetición de un caso similar se inicia con una investigación mexico-estadounidense realizada en el contexto del combate al narcotráfico en vez de ser un aséptico delito bancario. El día que haya banqueros presos por delitos cometidos por políticas bancarias, seguramente habrá menos casos de este tipo.

Impremedia/La Opinión