Parque en el Alto Manhattan parece un desierto

Vecinos de Washington Heights se quejan por falta de agua en el 'playground' de la calle 189.

Parque en el Alto Manhattan parece un desierto
José Rodríguez, de 64 años, junto a su nieto Jael, de cinco años, quien se queja de la falta de agua en el parque Raoul Wallenberg Playground de su vecindario.
Foto: EDLP

NUEVA YORK – ¿Ha visto los bebederos portátiles que la Ciudad ha puesto en algunas zonas turísticas? Pues esos servicios parecen no llegar a los vecindarios más pobres.

En medio de olas de calor que tienen a los neoyorquinos sudando la gota gorda, un parque del Alto Manhattan se ha convertido en una especie de desierto desde que hace cinco semanas cortaron el servicio de agua.

Se trata del parque Raoul Wallenberg Playground, situado en la calle 189 y la avenida Amsterdam, en el barrio de Washington Heights, el cual, además de jardines de niños con columpios y toboganes, tiene tres canchas de baloncesto y un área de ejercicios para adultos.

Johanna Urbáez, quien lleva 30 años residiendo en el vecindario, dijo que ella solía llevar a sus hijos de ocho y seis años al parque, “pero desde que le cortaron el agua y clausuraron los baños prefiero llevarlos a otro parque, aunque queda un poco lejos de aquí”.

“El parque no está muy limpio, y para venir hay que ir a la bodega a comprar agua porque las fuentes están secas y el área de los niños mojarse tampoco tiene agua”, dijo Urbáez. “Pusieron baños portátiles, pero no son higiénicos y menos para los niños”, indicó.

Otro que se quejó de la falta de agua y de limpieza en el parque fue José Rodríguez, de 64 años, quien antes de venir al jardín de niños con su nieto Jael, de cinco años, tuvo que abastecerse de agua en una bodega.

“Antes los niños se divertían con el agua en el parque, pero desde que la quitaron es difícil desarrollar cualquier actividad física aquí, y más con este calor”, dijo Rodríguez, cuyo nieto fue a jugar en los toboganes.

Los activistas comunitarios Nelson Tavárez, de 56 años, y Luis Martínez, de 60, revelaron que el problema comenzó cuando hace cinco semanas la ciudad abrió un hoyo en la avenida Amsterdam para hacer una reparación, y rompieron la tubería de agua.

En un letrero pegado en la ventana del baño se lee: “Baño fuera de servicio debido a tubería rota”.

“Nuestro problema mayor es la falta de agua que impide un uso adecuado de las instalaciones del parque”, dijo Tavárez. “Pero aquí, además, tenemos problemas de limpieza y de mantenimiento”, reveló.

Luis Martínez, por su lado, se quejó de que desde hace más de cuatro años la caseta del parque que las personas mayores usaban como centro de recreación está cerrada al público.

“Nosotros veníamos a jugar dominó y tablero en invierno y verano, y la ciudad la cerró y nos quitó el centro de recreación”, dijo Martínez. “Nosotros queremos hacerle un llamado al Departamento de Parques y Recreación para que haga las reparaciones de lugar, y a los políticos del área para que intercedan por nosotros”, pidió Martínez.

El concejal Ydanis Rodríguez dijo que designó $2 millones para proyectos de desarrollo de parques en la comunidad, y prometió interceder por el Raoul Wallenberg Playground.

“Cuando empezamos en el cargo en 2009, el Departamento de Parques estaba renovando la caseta del centro de recreación y les expresamos la necesidad de que ese espacio fuera utilizado tanto para programas para niños como para personas adultas”, dijo Rodríguez. “La agencia nos dijo que ellos van a buscar la manera de que dicho espacio sea usado por la comunidad”, expresó.

Philip Abramson, portavoz del Departamento de Parques y Recreación, dijo que la falta de servicio de agua se debe a una rotura de una de las tuberías principales del Wallenberg Playground.

“La agencia está trabajando con contratistas privados y el Departamento de Protección Ambienta, DEP, para reparar el problema en las próximas semanas”, dijo Abramson. “Baños portátiles estarán en el parque hasta que dure la reparación”, señaló.