‘Perico’ Una leyenda viviente del fútbol peruano

El jugador de Alianza Lima que le dio grandes alegrías a la afición reside en EEUU

La frase “Arriba Perú” quedó convertida en parte de su saludo al llegar o despedirse. Pedro Pablo León -o simplemente “Perico”- tiene ligada a su vida muchas anécdotas y episodios visitiendo la camiseta nacional del fútbol peruano que han quedado marcadas en la historia y no han sido superadas a través de los años.

Tal vez, la anécdota de “Perico” que más celebran los peruanos –y la que más recuerda el jugador- es aquella ocurrida en la “Bombonera” del Boca Juniors, en Buenos Aires, cuando se enfrentaban Perú y Argentina por las eliminatorias del Mundial México 70. Era el 31 de agosto de 1969, Perú había adelantado dos goles por acción de Oswaldo “Cachito” Ramírez y luego Argentina se vino con todo hasta empatar 2-2, resultado que aún favorecía y clasificaba al Perú.

“Era hora de enfriar el partido”, recuerda “Perico”, quien en esos momentos -en el calor de las acciones- se rompió el pantalón del uniforme buscando que el árbitro detuviera el juego.

“Son cositas que a uno se le ocurren jugando al fútbol”, señala con modestia el famoso centro delantero, del equipo “grone” (negro, al revés) de La Victoria, que se inició aún niño en los “calichines” del Alianza Lima. “Se me prendió la lucecita, como se dice, y solamente atiné a romperme el pantalón”.

“Yo tenía debajo un suspensor azul, pero cuando me levanté el calzoncillo roto, todo el mundo pensó que era el cuero… pero no, era el suspensor azul”, recuerda como si fuera ayer. “Salió de maravillas, porque Didí (el entrenador) tuvo tiempo para dar un poquito de indicaciones. Fue un partido inolvidable”.

Resultado final: Perú 2, Argentina 2. Los argentinos quedaban eliminados, los peruanos clasificaban después de mucho tiempo a la más importante fiesta del fútbol mundial, con una de las hazañas deportivas más grandes de su historia. Eliminar a Argentina en la temida “Bombonera” de Buenos Aires.

Semanas antes, el 3 de agosto, Perú ya le había ganado 1-0 a Argentina, como local en Lima, precisamente con gol de “Perico”, luego de un gran pase del capitán Héctor Chumpitaz. “Solamente tuve que parar la pelota con el pecho… Salía Perfumo, Marzolini y cuando salió Cejas (arquero) cerré los ojos y disparé… la pelota entró dando botecitos. Yo más bien soplaba y le decía ‘entra mamá que este partido es muy importante para nosotros'”, nos dice con amplia sonrisa.

Después de darlo todo por el fútbol peruano, “Perico” pensó que era hora de emigrar. Jugó en Venezuela, por el “Galicia” y luego por el “Barcelona” en Ecuador, donde alternó -en recordaba dupla- con el famoso Alberto Spencer. Finalmente, “Perico” llega a los Estados Unidos.

El número 9 ha vivido por casi 25 años en Paterson, Nueva Jersey, buscando –sin conseguirlo- su retiro de las canchas. Aquí ha continuado en su tarea deportiva, ayudando a formar nuevas promociones de futbolistas en la Academia “NASA” de esta ciudad.

“Tuve que venir a Estados Unidos para bienestar de mi esposa Dora y de mis hijas Claudia Paola y Gina Patricia”, declara cuando se le pregunta sobre su decisión de dar por terminada su carrera futbolística.

Como cualquier otro inmigrante, “Perico” se las buscó para trabajar en “factoría” y salir adelante. Recuerda con gratitud la empresa “Coral” y a su propietario, el chileno Claudio Iparraguirre. “El fue quien me dio la mano para trabajar en EE.UU.”, nos dice.

Recuerda, asimismo, con especial cariño, su paso por el fútbol ecuatoriano. “Me trataron como en mi casa”.

Pero un sueño aún no cumplido del famoso goleador es volver algún día al Perú para ayudar al desarrollo de su fútbol. “Tenemos buenos talentos, pero antes había motivación por parte de los jugadores”, opina.

Recordaba que durante los clásicos del fútbol peruano U-Alianza, jugaba la primera división, pero antes lo hacían los calichines, infantiles y juveniles. “De allí salieron varios o casi todos los ‘cracks’ que ha tenido el Perú, como Roberto Challe en ‘Iqueño’, Ramón Mifflin en ‘Cristal’ y Teófilo Cubillas en ‘Alianza Lima'”, señala el “grone”.

“Yo fui calichín, infantil y juvenil y me fui preparando desde entonces. Hoy en día no sé qué pasa”, agrega el jugador que integró la más arrolladora delantera que se recuerda al Alianza Lima, con Julio Baylón, “Pitín” Zegarra, el “Nene” Cubillas y “Babalú” Martínez.

“Hay que volver a esos torneos”, nos dice en la despedida soltando su infaltable “Arriba Perú” y confiando en la clasificación de su selección al próximo mundial. “Tiene que ser así”.